Los archivos de la Cancillería: El acuerdo con Francia de 1960

La Escuela Militar Francesa elaboró los métodos de la guerra contrarrevolucionaria y fue el marco de las dictaduras represivas del Cono Sur en la segunda mitad del siglo XX. Una nueva entrega de Marcos Lohlé sobre los archivos de la Cancillería y la llegada de asesores militares franceses entre 1957 y 1962 (publicado en Mestiza, revista de la Universidad Nacional Arturo Jauretche).

Los archivos de la Cancillería se encuentran alojados en cajas depositadas en un edificio, especialmente construido para conservar documentos históricos, ubicado en el puerto de Buenos Aires. Es un piso entero, de casi una cuadra de largo por media de ancho, que contiene lo que se ha podido preservar de la memoria en papel, sobre las relaciones exteriores, por más de 200 años.

A su vez, más de 9.000 documentos suscriptos por la Argentina con otros países, o con organismos multilaterales, desde 1811 hasta la fecha, se encuentran escaneados y son accesibles en la Biblioteca Digital de Tratados. En esa biblioteca se encuentra el texto facsimilar del ACUERDO PARA PONER A DISPOSICIÓN DEL EJÉRCITO ARGENTINO UNA MISIÓN DE ASESORES MILITARES FRANCESES firmado el 11 de febrero de 1960 por el canciller argentino de entonces y el embajador de la República de Francia.

Leído así el título no dice mucho. Si indagamos en cómo se gestó e implementó el Acuerdo, es difícil no inquietarse y querer conocer un poco más.

ARGELIA entre 1954 y 1962 

El 1 de noviembre el Frente de Liberación Nacional de Argelia (FLN) llama a sus compatriotas a tomar las armas contra Francia. Piden que se deroguen edictos, decretos y leyes que hacen de Argelia una tierra francesa desde 1830. Los rebeldes ofrecen respetar los intereses franceses y firmar un acuerdo sobre la base de la igualdad de ambas naciones.

Esta insurrección sucede seis meses después de que el ejército francés se retira de Indochina derrotado por las guerrillas Ho Chi Min. El primer ministro de Francia responde a la rebelión diciendo: Argelia es irrevocablemente francesa… Entre Argelia y la Francia metropolitana no puede haber una secesión concebible. 

Para restablecer el orden en la provincia francesa es enviado el general Jacques Massu, y lo acompaña la 10ª. División de paracaidistas.

El jefe del movimiento insurreccional se llama Ben Bella. Se mueve clandestinamente entre Marruecos y Túnez, países limítrofes de Argelia que terminan de obtener su independencia. En octubre de 1956 Ben Bella es interceptado en pleno vuelo por el ejército francés mientras viaja en un avión civil marroquí. Obligado a aterrizar, es detenido, y confinado en una cárcel en París.

El jefe del servicio de psiquiatría del hospital de Argelia renuncia a su cargo en una carta pública. Su nombre es Frantz Fanon. Es expulsado de Argelia, y tras una corta estadía en Francia, viaja en secreto a Túnez y se incorpora al FLN.

El encargado de restaurar el orden en la ciudad de Argel, foco principal de la insurrección, es el general francés Paul Aussaresses.  “La batalla de Argel”

Massu, Ben Bella, Fanon y Aussaresses han combatido en la 2da guerra mundial del mismo lado, sirviendo al ejército francés. El día que los argelinos salieron a festejar el fin de la 2da Guerra Mundial, y otras confrontaciones posteriores, el ejército francés abrió fuego varias veces sobre la multitud, haciendo una cantidad de  víctimas que se estiman en más de 6.000. La naturaleza indiscriminada de esa represión, conocida como las Masacres de Sétif y Guelma, es considerada como un punto de no retorno en las relaciones franco argelinas, conduciendo a la guerra por la independencia de Argelia entre 1954 y 1962.

El conflicto entre Francia, definida como occidental y cristiana, y Argelia primordialmente musulmana y africana, se enciende cada vez más. En mayo de 1958 el general De Gaulle asume el gobierno de Francia buscando una salida que evite la guerra civil. Muchas personas de origen árabe viven en Francia y más de 1 millón de europeos, en su mayoría franceses, viven en Argelia. Al comienzo se insiste con mantener la situación colonial aunque se inician negociaciones. Hay coincidencia en que la película La Batalla de Argel dada a conocer en 1966refleja crudamente aquellas circunstancias.

El 17 de octubre de 1961 muchos argelinos se manifiestan en las calles de París ya que se les restringe el horario de circulación y son reprimidos. Mueren centenares, son miles los detenidos. También hay arrojados a las aguas del río Sena desaparecidos. Sobre cómo se viven esos días, la escritora Simone de Beauvoir transmite que la vida se le vuelve insoportable…. siente que va a morir… que se ha convertido en un escándalo ante (sí) mi misma… el mundo es horrible… súbitamente el infierno subió a la tierra.

EL ACUERDO FIRMADO EN 1960 – MILITARES QUE VAN Y VIENEN 

El acuerdo suscripto en febrero de 1960 señala que Francia pone a disposición de la Argentina una Misión compuesta por tres oficiales superiores por 24 meses. Y aclara que el presente acuerdo reemplaza los contratos individuales suscriptos con los asesores militares franceses actualmente destacados en la Argentina. Es que en la práctica la asesoría venía funcionando desde varios años antes.

Los primeros en llegar fueron los tenientes coroneles Francoise Badié y Patrice de Nourois. Publican sus escritos sobre la guerra moderna con el enemigo diseminado en el territorio en la Revista de la Escuela Superior de Guerra en 1957 y 1958, y reciben un reconocimiento oficial en 1959. Luego se sumaron los tenientes coroneles Robert Bentresque, Jean Nogués y algunos más, que también publicaron en la misma revista. Los temas que tratan están todos relacionados a la teoría y práctica de la guerra subversiva y revolucionaria. Badié desarrolla el tema de la protección de fronteras -las de Argelia se encontraban electrificadas-, y Nogués expone sobre las características de las operaciones en Argelia como una fuente de enseñanzas aplicable a otras circunstancias.

La base de lo que enseñan es cuadricular el territorio y controlarlo al extremo, unificar el mando civil y militar, actuar con clandestinidad operativa, desarrollar acción psicológica, reunir y cotejar información mediante aplicación de tormentos. Transmiten su experiencia con la derrota en Indochina y con lo que están haciendo en Argelia, donde ya no cuentan los derechos de los prisioneros, ni de los heridos, ni de los náufragos, ni de los civiles como fue necesario establecer en la Convención de Ginebra de 1949. Todo lo contrario, semanalmente el coronel Bidegard es el responsable de arrojar desde helicópteros los prisioneros a las aguas del mar Mediterráneo. El objetivo es sembrar el terror en la población.

Alcides López Aufranc

 

Mientras  tanto, y desde varios años antes, una docena de oficiales argentinos viajan a hacer cursos en el École Supérieure de Guerre de Paris, y algunos de ellos serán, a su retorno, directores, o subdirectores, de la Escuela Superior de Guerra argentina. El caso del coronel Alcides López Aufranc sobresale, ya que reseña y publica aspectos de su experiencia entre 1957 y 1959, viajando incluso al teatro de operaciones en Argelia, visita el puesto de comando, al comandante en jefe, hasta los pueblitos con auto defensa musulmana, incluyendo las barreras electrificadas en las fronteras de Túnez y Marruecos.

Otros militares franceses llegarán también más tarde a nuestro país. Amparados, encubiertos o ayudados por quienes vinieron beneficiándose de un nuevo Acuerdo, suscripto el 19 de octubre de 1964 entre los dos países, para promover la INMIGRACIÓN A LA REPÚBLICA ARGENTINA DE COLONOS FRANCESES REPATRIADOS ANTIGUOS RESIDENTES EN ÁFRICA DEL NORTE. Ya no se trata de huéspedes oficiales. Entre las familias de colonos llegan prófugos de la justicia francesa, integrantes de la OAS, Organización Secreta del Ejército, que se sublevaron en contra de la independencia de Argelia, obtenida después de largas negociaciones el 1 de julio de 1962. Entre los arribados están el general Paul Gardy, último jefe máximo de la OAS, y los oficiales Faure, Nicole y Michel Bésineau, y Perseval, entre otros. También llegó la viuda del teniente Roger Delguedre que fuera fusilado, uno de los pocos integrantes de la OAS que De Gaulle se negó a indultar.

Es esta una apretada síntesis sobre la presencia de oficiales del ejército francés en nuestro país. Vale mencionar que el general Jaques Massu fue separado de las operaciones en Argelia en 1960. Su nombre quedó ligado como un aliado de De Gaulle, y fuertemente relacionado a la práctica sistemática de la tortura en los detenidos, aunque poco antes de morir declaró que si Francia condenaba esas prácticas él lo tomaría como un avance. Ben Bella fue el primer presidente de Argelia hasta que fue derrocado por un golpe de estado protagonizado por sus ex compañeros. Permaneció en total 22 años en prisión. Frantz Fanon renunció a su cargo en el hospital psiquiátrico porque no podía sobrellevar tener que escuchar de mañana al policía francés con agotamiento nervioso como resultado de haber torturado demasiado, y por la tarde entrenar a militantes del FLN a controlar sus reacciones al momento de colocar una bomba. Murió de leucemia antes que se declarara la independencia y fue sepultado en Túnez con honores. Su obra escrita conmueve en los países del tercer mundo. El general Paul Aussaresses fue quien aportó mayor información sobre cómo fue que Francia llevó la metodología contrarrevolucionaria practicada en Argelia a América Latina, además se ocupó de entrenar soldados estadounidenses que fueron a combatir a Vietnam.

REVELACIONES SURGIDAS 40 AÑOS DESPUÉS 

En el año 2002 la revista Todo es Historia publica las investigaciones realizadas por María Oliveira Cézar y Diego Llumá, en las que prueban con documentos inapelables -fundamentalmente obtenidos en Francia- cómo pocos años después de derrocado el peronismo en 1955, la conducción militar y política de nuestro país confió lo esencial de su formación a sus colegas franceses.

Tortura en “La Batalla de Argel”

Al año siguiente, en 2003, un video documental trata el mismo tema ampliado y es exhibido simultáneamente en 14 países. Se titula: Los Escuadrones de la Muerte,  LA ESCUELA FRANCESA. Producido por la periodista y escritora francesa Marie Monique Robin, viene a agregar algo aún más revelador: el testimonio de muchos protagonistas. Robin cuenta que se sorprendió cuando se encontraba investigando la Operación Cóndor a mediados de los años 80 y comprobó que los métodos de la guerra de Argelia fueron exportados a América del Sur. Algo que en la historia oficial de Francia no se había dicho.

En el documental se expresan extensamente el general Paul Aussuresses de Francia, los generales Alcides López Aufranc y Reynaldo Bignone -último presidente argentino de facto-, entre muchos otros militares argentinos, franceses, estadounidenses y un chileno.

Aussuresses dice que los escuadrones de la muerte que operaban en Argelia estaban integrados por suboficiales que el general Massu puso a su disposición, cuyo número y nombre no revelará nunca. Su tarea era recorrer los regimientos por las noches preguntando a los oficiales de informaciones qué habían hecho y qué habían conseguido. Luego torturar, matar y hacer desaparecer. Ausseresses fue nombrado agregado militar de Francia en Washington en 1961 y allí dictó varios cursos. Más tarde siguió su carrera criminal siendo agregado militar en Brasil en 1973 donde también dirigió cursos de entrenamiento en la base militar del Centro de Instrucción de Guerra en la Selva (CIGS) de la ciudad de Manaos. Al general chileno Manuel Contreras, anfitrión y organizador de la primera reunión de la Operación Cóndor en Santiago de Chile en 1975, se le escucha decir en el documental que cada dos meses él mismo enviaba un contingente de oficiales chilenos a Manaos para que los entrenaran. Aussuresses declaró a los 82 años que no se arrepentía de nada, que en su opinión torturar puede ser necesario.

López Aufranc expone cómo organizó el Primer Curso Interamericano de Guerra Contra Revolucionaria en octubre de 1961 confiando la planificación a los militares franceses, confirma que estuvo secundado por los asesores Robert Bentresque y Jean Nogués.

Bignone, reconoce ante Monique Robin que la manera de oponerse a la guerra revolucionaria fue encarada a partir del modelo francés, que lo iban conociendo por publicaciones y a través de los oficiales que dictaban los cursos…. que los primeros reglamentos hechos por el ejército argentino fueron realizados copiando los franceses. Admite la responsabilidad de las fuerzas armadas y de seguridad por la desaparición de 6.500 personas en Argentina entre 1976 y 1883. Todo queda registrado por la cámara. Destaca su amistad con Robert Servent desde 1962. Servent es otro oficial del ejército francés que también participó en las guerras coloniales libradas en Indochina y en Argelia. Su función fundamental era interrogar prisioneros. Llegó a la Argentina en 1974 a partir de un nuevo CONVENIO MODIFICATORIO DEL ACUERDO SOBRE ASESORES MILITARES FRANCESES A DISPOSICIÓN DEL EJÉRCITO ARGENTINO suscripto en 1970 renovando el de 1960.

El  rol de Servent es una historia que queda para investigar, ya que, es poco lo que se conoce. Mucho más teniendo en cuenta que el Artículo 6 del Anexo, del último Acuerdo firmado, establece que cada miembro tiene la obligación de no divulgar o revelar, en forma alguna… a cualquier persona, los secretos o asuntos confidenciales de los que pueda tener conocimiento… entendiéndose que dicha obligación subsistirá enteramente después de finalizadas las funciones de asesor del Ejército argentino.


Marcos Lohlé

*El autor trabaja en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. Formó parte de la comisión creada para relevar y seleccionar documentos secretos que posteriormente fueron desclasificados.