COLONIZACION Y PATRIARCADO

Fines de septiembre año 2020. La coyuntura nos da de ‘’comer’’ noticias y temas de discusión segundo a segundo. Quizás, y estoy convencida, no nos alcancen nuestros parámetros del tiempo para recorrer dentro sí la infinidad de situaciones y debates que se nos presentan. Aún no se sabe si éstas líneas cumplen un rol analítico, difusor, divulgador, ocioso o propulsor para las acciones concretas en lo que nos urge (¡qué pretensiosa!). Bueno, ¿qué nos urge? Já, qué chiste, ¿no? ¿Qué no nos urge? Sería la pregunta adecuada ¿Existe entonces una pregunta adecuada? ¿No es acaso la pregunta en su esencia un agente disruptivo, cuestionador, no adecuado? Tal vez responder esto no sea el objetivo de éstas líneas, aún tratamos de definirlo.
De lo que sí creo que podemos estar segures es que ésta es una propuesta a pensar en conjunto, a dialogar de cierto modo sobre lo que sentipensamos en estos momentos de tanta vorágine cotidiana. Parar y pensar. Parar y retomar. Recuperar. Rehumanizar.
Estuve pensando últimamente a raíz de algunos hechos recientes, que prefiero dejarlos libres a su imaginación, en que de alguna manera se podría decir que es necesario profundizar sobre lo obvio. O lo que algunes consideramos que ya está pensado, dicho y por ende practicado o ejecutado, pero que en el suceder de los hechos a lo largo de la historia y en la apreciación de nuestro presente y nuestras prácticas cotidianas parece que no es tan así. Quiero decir, que aún nos queda trabajo, nos falta seguir insistiendo.
Entonces, parece ser una buena oportunidad para retomar a una autora, a una sentipensadora, de acá y de allá, una exiliada y ‘’reMatriada’’ cuyos aportes más conocidos probablemente sean en torno a la ‘’Colonialidad del género’’ al visibilizar y teorizar sobre la interseccionalidad entre raza, clase y género, y sus implicancias.
¿Por qué la traemos aquí y ahora?
María Lugones (1944 – 2020) fue una filósofa lesbofeminista argentina, investigadora, activista entrañable, educadora y ‘’mujer de color’’ como se definiera en su exilio en EEUU donde obtuvo su Ph.D en filosofía y ciencia política; donde se impregnaría y contribuiría a las luchas emancipatorias del movimiento negro por los derechos civiles desde los 60.
Lugones, a quien despedimos de este plano el pasado 14 de julio, no se fue sin antes dejarnos huellas de sus peregrinajes. Aportando y aprendiendo constantemente también no sólo en las esferas académicas sino también, en y de, las redes de activismos y movimientos populares emancipatorios del país del norte y de América Latina.
Entonces, ¿qué podría ser eso ‘’obvio’’ en lo que podríamos indagar? (Nobleza obliga a aclarar, que lo siguiente no proviene de su obra, sino de algunos pensares que se sucedieron en paralelo al momento del encuentro con ella, desde la cocina de mi hogar)
Cuando militantes y activistas de los movimientos populares nos reunimos, nos organizamos, movilizamos, activamos en nuestros respectivos territorios, damos por hecho el que somos todes (ahora) anticolonialistas y antripatriarcales; y discutimos también sobre lo que cada une considera que deben ser luchas para alcanzar ciertos derechos que logren achicar cada vez más la brecha social existente entre las distintas capas, clases, sectores de la sociedad.
Pero, ¿a qué hechos remitimos nuestra efervescencia anticolonial? ¿Sólo a la recuperación de un territorio como las Islas Malvinas?
¿La etiqueta ‘’antipatriarcal’’ es un mero cartón para el aggiornamiento o es un concepto que queremos discutir hasta la raíz misma de su origen?
¿Queremos establecer reformas para ir ascendiendo en conjunto socialmente? ¿O queremos que de una buena vez por todas podamos desamarrarnos del yugo colonial, clasista y patriarcal?
Principio ético Lugoniano: ‘’me niego a pensar lo que no voy a practicar’’.
Entonces no es repensar-se y cuestionar-se por el mero hecho intelectual, sino como puntapié inicial (o paralelo) para la praxis colectiva y popular.
Porque la modernidad con la forma binaria, jerárquica, especista, biologicista y capacitista llegaron en el mismo barco y diseminaron sus pestes rompiendo los vínculos comunitarios.
Porque, en palabras de María, para pelear al racismo hacía falta toda una comunidad con la cual enfrentar, política e intelectualmente, la simultaneidad de opresiones que afectan un territorio.
Porque no negó ni rechazó a sus contemporáneos, como a Quijano con la colonialidad del poder, sino que los repensó y brindó conceptos más amplios y rigurosos. Y con ella hablamos de (co)existencia, de aprendizaje y comprensión de opresiones y resistencias vividas.
Porque estableció fundamentos para los feminismos decoloniales e irrumpió con su presencia en el seno del pensamiento nuestro y aquél, y nos ayuda a construir esa visión otra al feminismo hegemónico y nutre nuestro pensamiento para teorizar y actuar con los movimientos populares y de emancipación.
Porque esto, es para empezar una invitación a conocerla y conocernos, ya que profundizar en sus obras nos obliga a disponer de mucho más tiempo y espacio. Entonces esperamos dejar en quien pase por aquí las ganas de profundizar desde donde se esté.
Porque como dice el grafiti: ‘’No se puede descolonizar sin despatriarcalizar. ’’ Y a esto le agrego que no se puede avanzar sin Justicia Social.
Porque esto no es el todo ni la verdad absoluta, pero partimos de la idea de que es fundamental aportar elementos para darnos discusiones más ricas. Y empezar con una mujer es, por lo menos, una reivindicación debida.
Por todo esto y mucho más, un abrazo para la resistencia.

Autor/a

rocio farfan
Rocío Farfan