Kicillof desembarca en Europa con doble agenda: inversiones para la provincia y una foto con los presidentes de la región.

El gobernador bonaerense viaja este jueves a España para reunirse con empresarios y participar de la Global Progressive Mobilisation en Barcelona. Lo espera una cumbre con Lula, Petro y Sánchez —pero también la sombra de la interna peronista: Cristina manda su propia delegación al mismo foro.


El avión de Axel Kicillof despega este jueves hacia Madrid con dos objetivos que, aunque conviven en la misma agenda, obedecen a lógicas distintas: conseguir financiamiento para una provincia a la que el gobierno nacional le recorta recursos, y aparecer en la foto internacional que podría darle volumen presidenciable de cara a 2027.

La gira, que se extenderá del 16 al 18 de abril, arranca en la capital española con una ronda de reuniones con CEOs de empresas con inversiones en territorio bonaerense. El objetivo declarado es explorar fuentes alternativas de financiamiento y reforzar las inversiones productivas en el contexto de recortes de recursos que lleva adelante el gobierno nacional. Ese mismo jueves, Kicillof se reunirá con la ministra de Trabajo y Economía Social de España, Yolanda Díaz, con el fin de afianzar la cooperación institucional, y presentará su libro «De Smith a Keynes: Siete lecciones de historia del pensamiento económico» en el Ateneo de Madrid.  El libro, reeditado en marzo de 2026, propone un recorrido por los textos originales de los grandes economistas —Smith, Ricardo, Marx y Keynes— para analizar las rupturas y continuidades en la teoría del valor.

El tramo político fuerte llega el viernes 17 con el traslado a Barcelona, donde el gobernador participará de la Global Progressive Mobilisation (GPM), una cumbre convocada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. El encuentro se realizará en la Fira de Barcelona y reunirá a más de 3.000 dirigentes con la presencia de jefes de Estado como Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro, y Claudia Sheinbaum, entre otros.  Kicillof figura como ponente junto a Sánchez, Lula da Silva, Yamandú Orsi y Petro —dos de los principales adversarios declarados de Javier Milei.

Para Kicillof, que el año que viene no podrá competir por la reelección en la provincia de Buenos Aires, el atractivo del foro es que la cumbre se presenta como el comienzo de un trayecto a largo plazo para construir cooperación y capacidad compartida entre fuerzas progresistas de todo el mundo. En ese marco, el gobernador intervendrá en paneles sobre multilateralismo, el nuevo orden mundial y respuestas locales a desafíos globales —una vitrina de proyección internacional que ningún otro dirigente opositor argentino tiene a mano en este momento.

La interna cruza el Atlántico

Sin embargo, el viaje tiene una sombra que también viaja en avión. El Partido Justicialista, que lidera Cristina Kirchner desde la prisión domiciliaria, tendrá su propia comitiva en Barcelona. En un comunicado en el que no hubo mención alguna a la presencia de Kicillof en la misma cumbre, el PJ informó que una delegación encabezada por el senador Eduardo Wado de Pedro

La decisión de Cristina de enviar a Wado a Barcelona busca marcar la cancha respecto a quién representa al peronismo en un foro de relevancia global. En términos políticos, es un intento de evitar que Kicillof monopolice la escena internacional. No es un detalle menor: la delegación justicialista denunciará ante el foro el «industricidio» y la crisis social generada por el modelo económico de Milei, la degradación institucional y la «proscripción» de la propia Cristina Kirchner.

La comitiva kirchnerista coincidirá en el mismo espacio con Kicillof, pero no lo hará en conjunto ni en la misma delegación. Dos banderas bajo el mismo techo progresista, sin coordinación entre sí: el peronismo proyecta hacia Europa la fractura que no logra resolver en casa.

Armado para 2027

La gira internacional se da en paralelo a una aceleración del armado político del gobernador, que en las últimas semanas intensificó sus movimientos con señales de construcción nacional. En los últimos días mantuvo reuniones con dirigentes como Emilio Monzó y Nicolás Massot, además de contactos con radicales como Federico Storani, en un intento por construir volumen y transversalidad más allá del peronismo tradicional.

La gira por España se suma al viaje que realizó el pasado 2 de abril a Tierra del Fuego para la vigilia por el Día del Veterano, donde se mostró con el gobernador Gustavo Melella y el riojano Ricardo Quintela. El movimiento territorial se combina ahora con el gesto internacional: Kicillof construye su candidatura en todas las latitudes disponibles.

Discursivamente, buscará mostrarse en España como la contracara al modelo de Javier Milei. Así lo expondrá en entrevistas con la Cadena SER y Eldiario.es.  Lo acompañarán el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; la ministra de Comunicación Pública, Jesica Rey; y la diputada del Parlasur Cecilia Nicolini.

El gobernador regresará el sábado 18. La foto con Lula y Sánchez ya está reservada. Lo que todavía no está claro es cómo se procesa, de vuelta en Argentina, la imagen de un peronismo que llegó a Barcelona en dos vuelos distintos.

NR