Una encuesta nacional de Zuban Córdoba, con 2.200 casos relevados entre el 1 y el 3 de abril de 2026, revela que solo tres de cada diez argentinos votarían hoy la reelección del presidente. El rechazo se consolida en torno a tres ejes que antes actuaban por separado: la crisis económica, las promesas incumplidas y la percepción creciente de corrupción en la gestión.
Javier Milei llegó al poder en diciembre de 2023 con el 55,69% de los votos del ballotage. Dos años y cuatro meses después, la encuesta de Zuban Córdoba registra que solo el 29,4% de los argentinos lo votaría si hoy hubiera elecciones presidenciales, frente a un 60,7% que lo rechaza. La brecha —más de 31 puntos— no es la de un gobierno desgastado al ritmo ordinario: es la de un contrato político que se fractura por varios flancos a la vez.
El número más contundente no está en la intención de voto, sino en el nivel de acuerdo con la frase «Milei tiene que gobernar un segundo período»: el 60,6% está en desacuerdo, apenas un décimo de punto por debajo del rechazo directo a la reelección. Que ambas preguntas —formuladas de manera diferente— converjan en el mismo umbral habla de una posición consolidada, no de una reacción coyuntural.
La base que apoya: liderazgo y anti-peronismo
Entre quienes aún votarían al presidente, la razón principal es la confianza en su liderazgo (47%). El segundo motivo —el miedo o rechazo a la alternativa peronista— alcanza el 21,6%, y la valoración de sus políticas queda en tercer lugar, con 20,2%. Solo el 7,9% lo votaría porque lo considera honesto, un dato que adquiere relieve propio frente al avance de las denuncias de corrupción.
«La base de Milei opera con dos motores distintos: la adhesión afectiva a su liderazgo y el rechazo identitario al peronismo. Cuando el primero flaquea, el segundo no alcanza para sostener la coalición.»
Esa arquitectura del voto oficialista tiene un punto débil estructural: está sostenida más por lo que se rechaza que por lo que se construye. El 20,2% que menciona las políticas como razón es, en términos de coalición electoral, insuficiente para garantizar la reproducción del apoyo si el contexto económico no mejora.
La estructura del rechazo: tres causas que se potencian
El rechazo a Milei, en cambio, presenta una arquitectura más sólida y crecientemente multicausal. La mala gestión económica encabeza con el 47%, pero no aparece sola: las promesas incumplidas suman el 24,7% y los casos de corrupción el 21,5%. Que este último factor supere el umbral del 20% —y que apenas el 3,5% mencione el escaso liderazgo como causa— indica que el rechazo ya no se explica exclusivamente por el bolsillo.
La encuesta se realizó en el contexto de las controversias públicas sobre contrataciones, designaciones y posibles conflictos de interés que sacudieron la agenda del gobierno en las semanas previas al trabajo de campo. El dato de corrupción como motivo de rechazo no es ajeno a esa cronología: refleja el impacto acumulado de los escándalos de ANDIS, el caso $LIBRA y las revelaciones sobre el patrimonio de funcionarios, que en meses anteriores DATA documentó con datos del Banco Central y fuentes judiciales.
«Mala gestión económica (47%), promesas incumplidas (24,7%) y corrupción (21,5%): tres causas que antes actuaban por separado se consolidan ahora como un frente de rechazo estructural.»
El desgaste interno: un tercio del electorado de Milei ya no es el mismo
La pregunta dirigida exclusivamente a quienes votaron a Milei en el ballotage de 2023 arroja el dato más inquietante para el oficialismo. El 33,9% de ese universo —es decir, más de un tercio de su propio electorado— declara haber reducido (24,7%) o retirado por completo (9,2%) su apoyo desde entonces.
Entre los que mantienen o aumentaron su adhesión, el motivo principal es «la buena gestión en crisis» (39,6%), seguido de la confianza en el liderazgo (29,2%) y la mejora en políticas públicas (14,8%). Son los pilares del núcleo duro: una minoría activa que lee el mismo escenario como prueba de capacidad en lugar de fracaso.
Entre quienes se alejaron, la situación económica domina con el 47,7%, seguida de las promesas incumplidas (18,9%) y el aumento de la corrupción (12,7%). La geometría del desencanto replica, a escala del propio electorado oficialista, la estructura del rechazo general. No hay una causa única: hay una superposición de decepciones.
El mapa de la oposición: desarticulada pero con demanda
Si el oficialismo muestra señales de desgaste, el escenario opositor tampoco ofrece una salida ordenada. El 60,3% de los encuestados está de acuerdo con que «la oposición a Milei está desorganizada», con solo el 18% en desacuerdo. Es el diagnóstico más transversal del informe: lo comparten quienes rechazan al presidente y, probablemente, también una parte de sus propios votantes.
Sin embargo, los datos sobre el clima político proyectan una demanda de alternativa que todavía no encuentra forma. El 62,4% acuerda con que Argentina necesita un candidato nuevo, no vinculado con los partidos actuales —la cifra más alta del informe—. El 48,2% apoyaría una alianza entre varios partidos para ganarle a Milei, y el 46,4% votaría un espacio de centro moderado.
Esa tríada de demandas —renovación, coalición, moderación— no apunta en una sola dirección partidaria. El 47,4% apoya una alianza del peronismo con fuerzas provinciales para competir contra el oficialismo, pero el 28,9% está en desacuerdo. Y cuando se pregunta si Milei debería sumar al PRO, la UCR y partidos provinciales para ser reelegido, la distribución casi se divide en tres: 39,3% en desacuerdo, 30,4% de acuerdo, 30,3% que no sabe.
«El 62,4% pide un candidato nuevo sin vínculos partidarios. Es la cifra más alta del informe y la que mejor describe la parálisis del sistema político: hay rechazo al oficialismo, pero no hay candidato alternativo que capture esa energía.»
Datos del informe en cifras
| Indicador | Resultado | Señal |
| Votaría por la reelección de Milei (Sí) | 29,4% | 🔴 Minoría |
| Rechaza la reelección (No) | 60,7% | 🔴 Mayoría amplia |
| En desacuerdo: «Milei debe gobernar un 2° período» | 60,6% | 🔴 Consolidado |
| De acuerdo: «Argentina necesita un candidato nuevo» | 62,4% | 🟡 Demanda alta |
| De acuerdo: alianza opositora para ganarle a Milei | 48,2% | 🟡 Plural |
| Votaría espacio de centro moderado | 46,4% | 🟡 Latente |
| «La oposición está desorganizada» | 60,3% | 🔴 Crítica transversal |
| Votantes de Milei que redujeron/retiraron apoyo | 33,9% | 🔴 Desgaste interno |
| Principal motivo del rechazo: mala gestión económica | 47,0% | 🔴 Dominante |
| Motivo del rechazo: casos de corrupción | 21,5% | 🟡 En ascenso |
Fuente: Zuban Córdoba y Asociados. Encuesta nacional, 2.200 casos. Trabajo de campo: 1 al 3 de abril de 2026. Error muestral: ±2,09%. NC: 95%.
Síntesis: más que una caída en las encuestas
El informe de Zuban Córdoba de abril de 2026 no registra una turbulencia electoral pasajera. Documenta un proceso de desgaste que opera simultáneamente en tres dimensiones: la económica, la reputacional y la de las expectativas incumplidas. Las tres se retroalimentan y erosionan no solo la intención de voto, sino la legitimidad del relato oficial.
Lo que la encuesta mide es, en definitiva, la distancia entre el gobierno que Milei prometió ser y el gobierno que los argentinos perciben haber recibido. Cuando esa distancia se vuelve visible en el propio electorado que lo llevó al poder, el problema deja de ser de comunicación y pasa a ser de sustancia.
La pregunta que el informe deja abierta —y que las elecciones legislativas de octubre de 2025 comenzaron a formular— es si existe algún actor político con capacidad de convertir esa demanda difusa de renovación en una oferta electoral concreta. Por ahora, los datos sugieren que no.
NR
