En el streaming La Voz En Vivo, el exdiplomático en la OEA y embajador en Brasil y España, cuestionó las sanciones petroleras y señaló que la base de Tierra del Fuego ya había sido proyectada por administraciones previas.
El exembajador argentino en Brasil, Juan Pablo Lohlé, analizó la estrategia del presidente Javier Milei respecto a las Islas Malvinas y señaló que existe un componente de oportunismo político en los últimos anuncios oficiales.
Durante su participación en La Voz En Vivo, el exdiplomático advirtió sobre el riesgo de una «galtierización de la política exterior» y cuestionó la efectividad práctica de las medidas comunicadas recientemente.
A su criterio, las declaraciones buscan modificar la agenda interna argentina mediante el uso de un tema de gran sensibilidad nacional, en lugar de responder a una planificación estratégica de mediano o largo plazo.
«El gobierno kirchnerista perdió tiempo, este gobierno no perdió tiempo porque ni siquiera lo usó» criticó Juan Pablo Lohlé al evaluar el desempeño de la actual administración en comparación con las anteriores sobre el tema de soberanía.
Impacto real de las sanciones petroleras
El exembajador se refirió a las sanciones contra empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos cerca de Malvinas y descartó que tengan un impacto material inmediato en las operaciones vigentes de la plataforma marítima.
«Esto no va a cambiar nuestros planes en los hechos materialmente, no influyen nada» citó sobre la respuesta oficial que emitieron las compañías petroleras británicas e israelíes que operan en la región.
Según explicó el exdiplomático en la entrevista, estas firmas no tienen contratos, concesiones ni intereses directos en el territorio continental argentino, por lo que las medidas anunciadas resultan ineficaces en la práctica.
Oportunismo político y agenda electoral
El exembajador sostuvo que la repentina centralidad que el Gobierno nacional busca darle al reclamo de soberanía se vincula de manera directa con un intento de posicionamiento ante las próximas elecciones del año entrante.
«Malvinas es como muy manipulada, la sensación que yo tengo es una manipulación más,» afirmó el exfuncionario al referirse al uso político de la causa nacional para modificar el eje de la discusión pública en el país.
Para el entrevistado, la diplomacia orientada a preservar el sentir nacional sobre las islas debe gestionarse de forma secreta y reservada, difundiendo los avances únicamente cuando se obtengan resultados concretos.
La base militar de Tierra del Fuego
Respecto a la base militar integrada en Ushuaia, Tierra del Fuego, desmitificó que sea una iniciativa exclusiva de la actual gestión y recordó que su planificación y construcción comenzaron durante administraciones previas.
Detalló que en gestiones pasadas existieron pretensiones de cooperación por parte de China para el desarrollo de dicha base, mientras que la administración actual optó por avanzar con una clara orientación alineada con Estados Unidos.
El exembajador cuestionó la falta de una discusión sincera sobre el rumbo de la política exterior argentina y criticó la supuesta improvisación en la redacción de discursos conjuntos entre la presidencia y la SIDE.
Tensiones regionales con Brasil y Chile
El exdiplomático también cuestionó las recientes visitas oficiales a la región, puntualmente el comportamiento del presidente argentino durante su viaje a Brasil y las tensiones generadas con el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Asimismo, calificó de inusual que el gobierno nacional difundiera un comunicado asegurando el apoyo de Chile a la posición argentina respecto a Malvinas sin que existiera una confirmación o comunicado conjunto del gobierno de Gabriel Boric.
Finalmente, concluyó que la diplomacia global se diseñó para evitar conflictos y lamentó que la actual gestión nacional priorice alineamientos ideológicos que desgastan los canales formales de relacionamiento estratégico de la República Argentina.
La Voz En Vivo
