La exsenadora santafesina y el exministro de Agricultura expusieron ante el Foro de Ideas para Transformar Argentina sus proyectos territoriales —el «modelo santafesino» y la Secretaría de Asuntos Agrarios del PJ— y coincidieron en un diagnóstico: sin escucha activa, sin reforma tributaria y sin el fin de la proscripción de la expresidenta, no hay reconstrucción posible del proyecto nacional.
El Foro de Ideas para Transformar Argentina retomó su ciclo de encuentros con una consigna que funcionó como hilo conductor de todo el debate: “¿Qué Argentina queremos construir?”. Bajo la coordinación de Marcelo Cabez, uno de los organizadores del encuentro, la jornada virtual reunió a la senadora nacional mandato cumplido María de los Ángeles “Marilín” Sacnun y al exministro de Agricultura, Ganadería y Pesca Julián Domínguez, para exponer sus respectivas experiencias de construcción política territorial y debatir, junto a más de una decena de militantes y dirigentes conectados, los ejes de un proyecto de reconstrucción nacional de cara a la elección de 2027.
El encuentro reconoció un origen común: el lanzamiento del “modelo santafesino” que Sacnun realizó en Rosario el 30 de mayo —fecha elegida deliberadamente en el aniversario del lanzamiento del Plan Argentino— y al que Domínguez asistió como orador invitado. Allí, según explicaron los organizadores, ambos dirigentes encontraron coincidencias que excedían lo productivo y lo agrario para tocar, sobre todo, una manera común de concebir la política: como escucha y como diálogo, en línea con la “cultura del encuentro” que promovía el papa Francisco.
El “modelo santafesino”: escuchar como método de gobierno
Abogada, doctoranda en Derecho por la Universidad Nacional de Rosario y exsenadora nacional por Santa Fe entre 2015 y 2021, Sacnun presidió en el Senado las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Industria y Comercio, y fue directora del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) entre marzo de 2022 y febrero de 2024. Actualmente recorre los 19 departamentos de la provincia de Santa Fe con lo que definió como “escucha activa” a científicos, industriales, cooperativistas y referentes sociales, educativos, deportivos y culturales.
La dirigente explicó que el dispositivo nació de una autocrítica: la constatación de que, en distintos ámbitos académicos y políticos, “era siempre el mismo auditorio” el que escuchaba las propuestas del espacio, sin lograr interpelar al resto de la sociedad. Frente a ese diagnóstico, definió al modelo santafesino no solo como una metodología de campaña, sino como una forma de gobernar: “No se puede gobernar sin escuchar profundamente al pueblo”.
“Creo que hay una profunda soledad, un profundo individualismo, que hace que la política se vea desgastada y deteriorada. No solo está en crisis la representación de los partidos, sino el sistema representativo en su conjunto.”— María de los Ángeles Sacnun
Sobre la coyuntura provincial, Sacnun presentó datos del Observatorio Social, Económico y Productivo que su equipo sostiene desde hace dos años y medio: 292 industrias menos y 7.700 puestos de trabajo industriales perdidos en Santa Fe, una cantidad de cheques rechazados en el sector pyme que supera los niveles de la pandemia y un endeudamiento familiar creciente que, sostuvo, contradice la lectura oficial de un “récord de consumo”: “La verdad es que hay un récord de consumo porque las familias no pueden ahorrar. Te endeudás para comer, para pagar alquileres, expensas, medicamentos que antes cubrían las obras sociales”, afirmó.
La senadora cuestionó además lo que llamó el “falso superávit fiscal” y el “falso desendeudamiento” que atribuyó a la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, a quien acusó de empujar a docentes, médicos, policías y enfermeras a endeudarse con salarios por debajo de la línea de pobreza sin cuestionar las tasas de interés que cobran mutuales y prestamistas. Sobre esa base, propuso avanzar hacia un “federalismo productivo” que discuta no solo la coparticipación de recursos, sino la generación misma de la riqueza, y llamó a superar lo que definió como una “cultura obeliscocéntrica” en la conducción del peronismo.
La tierra como bisagra: de la ley 26.737 a los data centers en la Patagonia
Domínguez —ministro de Agricultura en dos períodos (2009-2011 y 2021-2022), expresidente de la Cámara de Diputados (2011-2015) y actual coordinador de la Secretaría de Asuntos Agrarios del Partido Justicialista— reconstruyó el origen de la Ley de Tierras (26.737), que en 2011 limitó la compra de tierras por parte de extranjeros. Según relató, la norma respondió a ofertas concretas de compra de hasta 700.000 hectáreas recibidas durante viajes oficiales a China e India en 2009 y 2010, en un contexto de crisis financiera internacional que había convertido a la tierra en refugio de valor para fondos de inversión.
El exfuncionario trazó una línea directa entre aquel debate y el presente: sostuvo que la discusión sobre la tierra vuelve a estar vigente porque la región patagónica se ha convertido en un recurso codiciado por grandes fondos de inversión vinculados a Silicon Valley en busca de energía y condiciones climáticas para instalar centros de datos de inteligencia artificial, en un esquema que —advirtió— pretendería operar al margen de la Constitución y del sistema impositivo argentino.
Domínguez enmarcó esa disputa en un debate más amplio sobre la regulación global de la inteligencia artificial, con referencias a la encíclica del Papa León XIV del 25 de mayo —que planteó la disyuntiva entre “Babel” y “Nehemías”— y a la Laudato Si’ de Francisco sobre el cuidado de la casa común. Sobre el plano productivo, celebró la triplicación de la producción de cereales y oleaginosas en el país, de 40 a 160 millones de toneladas, y planteó como desafío inmediato agregar valor a esa producción —“convertir el grano en carne, el grano en proteína”— antes que avanzar hacia objetivos más ambiciosos.
“Si no nos pensamos, nos piensan”: la interna y la construcción de poder
La segunda ronda de intervenciones giró sobre la construcción de poder político. Domínguez planteó que el primer desafío del espacio político es reivindicar, con convicción, las políticas de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner —mencionó en particular la planificación territorial de Julio De Vido y el desarrollo posterior de Vaca Muerta—, en lugar de convalidar los relatos de desprestigio construidos por “los factores de poder para debilitar la credibilidad pública de nuestros referentes”.
“Si nosotros no nos pensamos, otros nos piensan por nosotros.” — Julián Domínguez
El exministro defendió la vigencia de las PASO como única herramienta de legitimación de candidaturas frente a lo que describió como una estructura partidaria “quebrada”, sin actualización de padrones, y sostuvo que “nadie puede conducir a la nación si no conduce al peronismo”. Sobre el déficit de comunicación del espacio, respondió que “uno no pierde las elecciones por falta de comunicación, pierde las elecciones por falta de convicción”, y llamó a evitar el “dogmatismo” en nombre de un objetivo común: una patria “justa, libre y soberana”.
Sacnun, por su parte, ubicó al movimiento cooperativo como actor central de cualquier modelo de desarrollo, en línea con la disolución del IAPI dispuesta por Juan Domingo Perón, y coincidió en que la reconstrucción del espacio requiere una democracia “mucho más participativa” que la actual, a la que calificó de “amañada”.
El debate abierto: elites, sistema tributario y organizaciones libres del pueblo
La segunda hora del encuentro se abrió a los participantes inscriptos, con intervenciones que ampliaron el diagnóstico inicial. David Selser, del Movimiento Productivo 25 de Mayo (MP25M), relató la campaña diaria de videos que ese espacio sostiene en redes sociales por la liberación de Cristina Kirchner —a la que definió como “precondición, no un además”— y advirtió contra los “personalismos” que subordinan a las organizaciones libres del pueblo a referentes individuales.
Desde el Instituto Independencia, Daniela Bambill propuso la creación de una Secretaría de Educación dentro del Partido Justicialista que sostenga, según dijo, “un proyecto educativo peronista que no tenemos desde el segundo gobierno de Perón”, mientras que otro integrante del mismo instituto, Ricardo Kos, planteó la necesidad de incidir sobre las élites económicas para reorientar la reforma del sistema tributario, hoy compuesto en un 70% por impuestos indirectos que —sostuvo— recaen desproporcionadamente sobre los sectores populares.
La intervención de mayor tensión crítica fue la de Patricia Herrero, artesana y doctoranda en arte popular de Córdoba, quien cuestionó que la construcción territorial de su provincia siga replicando, en los hechos, una lógica verticalista: “los punteros de Córdoba están viajando a Buenos Aires para sacarse una foto con quien sea y volver con la chapa”, describió, al tiempo que reclamó política pública específica para el sector del arte popular y las mutuales, “que nunca tuvieron interlocutores válidos” en ningún gobierno, incluidos los de Cristina Kirchner y Néstor Kirchner.

Marcelo Cabeza Hector Sosa David Selser Daniela Bambill
El cierre: la proscripción como límite del proyecto
Consultada sobre quién conducirá el proceso político mientras la expresidenta permanezca detenida, Sacnun respondió que la organización popular deberá asumir ese rol de conducción colectiva, pero enmarcó toda proyección de largo plazo en una condición previa: “No hay posibilidad de un modelo de desarrollo nacional en una democracia amañada. Es prioridad exigir la libertad de Cristina y que se levante la proscripción que pesa sobre la compañera”.
La dirigente vinculó esa proscripción con otros casos de dirigentes detenidos, entre ellos Julio De Vido y Milagro Sala, como parte de lo que definió como “un profundo deterioro democrático”.
El encuentro, que se extendió casi dos horas, cerró sin resolver el interrogante planteado por uno de los participantes sobre cómo articular en un proceso único la multiplicidad de espacios de debate que, según se señaló durante la ronda final, proliferan hoy en distintas provincias del país. Los organizadores anunciaron que las intervenciones del chat serán sistematizadas y que el ciclo continuará con nuevos encuentros, entre los temas pendientes se mencionó explícitamente el debate sobre la renta de la tierra y la matriz de propiedad de las empresas nacionales.
REDACCION DATA POLITICA Y ECONOMICA –
