Un informe del Centro de Economía Política Argentina con datos de la SRT, CAME, INDEC, BCRA y la Fundación Observatorio PyME reconstruye 31 meses de deterioro: caen las ventas, la producción industrial toca el piso de la serie y la energía y el crédito se encarecen muy por encima de la inflación. El cierre de empresas se concentra en las más chicas.
Redacción DATA POLITICA Y ECONOMICA
Entre noviembre de 2023 y junio de 2026, el universo de empleadores PyME registrados ante la Superintendencia de Riesgos del Trabajo pasó de 510.552 a 479.284. Son 31.268 unidades productivas menos, un ritmo de 33 por día. En el mismo período, la dotación de esas firmas (hasta 500 trabajadores) cayó de 5.074.200 a 4.892.658 puestos: 181.542 empleos perdidos, a razón de 193 diarios.
Las cifras forman parte del informe “Evolución reciente del entramado PyME nacional”, que el CEPA difundió en septiembre. El documento ordena la secuencia en tres capas: destrucción de empresas y empleo, contracción de la demanda con avance importador, y un salto en los costos fijos y financieros que las firmas pequeñas no logran trasladar a precios.
La serie de empleo no describe una caída lineal. Hubo un primer derrumbe entre fines de 2023 y mediados de 2024, una recuperación parcial que tocó techo en abril de 2025 sin volver al punto de partida, y una nueva pendiente desde entonces. El tramo final es el más pronunciado: según la lectura del gráfico del informe, entre abril y junio de 2026 se perdieron alrededor de 75.000 puestos, cerca de cuatro de cada diez de todo el período.
La base de la pirámide es la que desaparece
El desagregado por tamaño muestra dos fenómenos distintos. En empleo, las medianas (41 a 500 trabajadores) aportan la mayor cantidad absoluta de puestos perdidos, 75.650, el 41,7% del total. Pero en términos relativos el golpe más fuerte lo reciben las microempresas (hasta 5 empleados), que redujeron su plantilla un 6,1%, contra 3,7% de las pequeñas y 2,8% de las medianas.
Puestos de trabajo en PyMEs según tamaño
| Tamaño | Nov-23 | Jun-26 | Var. absoluta | Var. % | % del total |
| Micro (1 a 5) | 728.433 | 683.685 | -44.748 | -6,1% | 24,6% |
| Pequeña (6 a 40) | 1.637.128 | 1.575.984 | -61.144 | -3,7% | 33,7% |
| Mediana (41 a 500) | 2.708.639 | 2.632.989 | -75.650 | -2,8% | 41,7% |
| Total | 5.074.200 | 4.892.658 | -181.542 | -3,6% | 100,0% |
Fuente: CEPA en base a SRT.
En cantidad de empresas la asimetría es más marcada. Cerraron 26.066 microempresas, el 83,4% de todas las bajas y el 7,1% del universo que existía al inicio de la gestión. Las pequeñas perdieron 4.784 unidades (-4,0%) y las medianas, 418 (-1,7%).
Unidades productivas PyME según tamaño
| Tamaño | Nov-23 | Jun-26 | Var. absoluta | Var. % | % del total |
| Micro (1 a 5) | 366.977 | 340.911 | -26.066 | -7,1% | 83,4% |
| Pequeña (6 a 40) | 119.025 | 114.241 | -4.784 | -4,0% | 15,3% |
| Mediana (41 a 500) | 24.550 | 24.132 | -418 | -1,7% | 1,3% |
| Total | 510.552 | 479.284 | -31.268 | -6,1% | 100,0% |
Fuente: CEPA en base a SRT.
El 83,4% de las empresas que dejaron de figurar como empleadoras tenía cinco trabajadores o menos.
Un cálculo de DATA sobre las mismas cifras ayuda a leer el mecanismo. El tamaño medio de las PyMEs que siguen en pie subió de 9,9 a 10,2 trabajadores por firma, no porque las empresas crezcan sino porque las que desaparecen son las más chicas. Dentro de cada estrato el movimiento es el inverso: las medianas bajaron de 110,3 a 109,1 empleados promedio. Es la confirmación numérica de la tesis del informe: la firma mediana sobrevive achicando la nómina; la micro, que no tiene margen para ajustar, directamente sale del registro.
Ventas: un año entero un 10% abajo
Con datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el CEPA construyó un índice de ventas minoristas PyME con base 100 en el promedio diciembre 2022–noviembre 2023. El promedio de los doce meses que van de septiembre de 2025 a agosto de 2026 se ubicó en 89,9: una caída de 10,1% sostenida durante un año completo, con un piso de 73 puntos en enero de 2024 y otro cercano a 77 en junio y julio de este año.
Agosto de 2026 cerró 0,2% abajo en la comparación interanual y 12,9% por debajo de agosto de 2023. Frente a 2023, todos los rubros relevados retroceden. Los más castigados son Alimentos y bebidas (-42,0%), Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (-37,0%) y Textil e indumentaria (-25,7%). En el último año solo crecieron Perfumería (+16,4%) y Calzado y marroquinería (+8,9%).
Un matiz de lectura: el gráfico del informe presenta siete rubros y en cinco de ellos la caída interanual va de 5,6% a 20,1%, mientras el agregado apenas cede 0,2%. Esa distancia sugiere que el índice general incluye ramas que no aparecen en el desglose o ponderaciones que suavizan el total. Conviene tomar el dato agregado y el sectorial como dos fotografías distintas y no derivar uno del otro.
Importaciones: el escalón no se revierte
Las compras externas de bienes de consumo final sumaron USD 941 millones en agosto de 2026, 28,1% más que en el mismo mes de 2023. En el acumulado de doce meses llegaron a USD 11.376 millones, 39,4% por encima del período equivalente de 2023 (USD 8.161 millones), en niveles récord según el CEPA.
La serie agrega un dato que el informe no subraya. El pico mensual se dio en septiembre y octubre de 2025, con registros cercanos a USD 1.160 y 1.190 millones, y agosto de 2026 quedó 5,1% debajo de agosto de 2025. El acumulado anual se mantiene prácticamente plano desde fines del año pasado. El shock importador dejó de acelerarse, pero se estabilizó en un escalón un 40% más alto que el de 2023, y desde ahí sigue disputando mercado a la producción local.
El informe señala además que en el segundo trimestre de 2026 los bienes de consumo explicaron el 15,5% de las importaciones totales netas de combustibles, contra 11,2% en igual lapso de 2023: 4,3 puntos más de participación en la canasta importada.
Industria PyME: el piso de la serie
El índice desestacionalizado de volumen físico de la Fundación Observatorio PyME marcó 73,2 puntos en el segundo trimestre de 2026, el valor más bajo de toda la serie presentada. Contra el mismo trimestre de 2023 (100,1) la caída es de 26,9%. Si se compara el promedio de los últimos cuatro trimestres disponibles (77,1) con el año base, el retroceso anualizado es de 22,9%.
El cálculo interanual muestra que el deterioro no se frena: entre el segundo trimestre de 2025 (82,2) y el de 2026 la producción industrial PyME cayó otro 10,9%. Frente al máximo de la serie, en el tercer trimestre de 2022, la pérdida acumulada ronda el 30%.
- La producción industrial PyME cayó 10,9% en el último año y tocó el valor más bajo de la serie.
Costos: energía y crédito, muy por encima de la inflación
Del lado de los costos, el informe compara la inflación acumulada desde noviembre de 2023 hasta agosto de 2026 con dos rubros del IPC. El nivel general subió 336%; electricidad, gas y otros combustibles, 853%; naftas y combustibles, 631%.
Expresado como cambio de precios relativos, que es lo que efectivamente sienten las estructuras de costos, la energía se encareció 119% en términos reales y los combustibles un 68%. Dicho de otro modo, con la misma cantidad de pesos ajustados por inflación una PyME hoy compra menos de la mitad de la energía que compraba al inicio de la gestión. El Gobierno sostiene que esa recomposición corrige un atraso tarifario heredado; para la firma que vende menos, el efecto inmediato es un costo fijo más pesado sobre una facturación más chica.
El financiamiento sigue la misma lógica. Desde octubre de 2024, con la sola excepción de marzo de 2025, la tasa efectiva mensual promedio de los préstamos a PyMEs se ubicó por encima de la inflación mensual, según datos del BCRA. En agosto de 2026 la TEM fue de 3,2% frente a un IPC de 1,7%. Anualizadas, esas cifras equivalen a una tasa de 45,9% contra una inflación de 22,4%: un costo real cercano al 19% anual. Entre 2021 y septiembre de 2024 ocurría lo contrario y la inflación licuaba las deudas; ese colchón desapareció.
¿Qué miden estos números y qué no?
Empresas que “cierran”. La SRT registra empleadores con trabajadores asalariados cubiertos por una ART. Una baja en ese padrón no equivale necesariamente a una quiebra: incluye firmas que dejaron de tener personal registrado, que pasaron a operar con trabajo informal o sin asalariados, o que cambiaron de razón social. Lo que el dato mide sin ambigüedad es la contracción del empleo formal PyME y del número de empleadores formales.
Definición de PyME. El CEPA clasifica por tamaño de plantilla (hasta 500 trabajadores), no por la definición oficial de la Secretaría PyME, basada en facturación por sector. Los cortes de micro, pequeña y mediana tampoco coinciden con los oficiales.
Tarifas. El rubro del IPC refleja precios al consumidor. Las tarifas comerciales e industriales siguen cuadros propios y su recorrido puede diferir, aunque la dirección del movimiento es la misma.
Importaciones. Están expresadas en dólares corrientes, sin deflactar por precios internacionales.
El saldo
Leídos en conjunto, los indicadores describen una secuencia coherente. La demanda interna se contrae, la oferta importada ocupa un espacio mayor del mercado y la producción local se achica. Al mismo tiempo, los costos que no dependen del nivel de actividad (energía, combustible, intereses) suben más rápido que los precios de venta. En ese esquema, la mediana empresa ajusta personal para seguir operando; la micro, sin escala para absorber el golpe, deja de existir como empleadora formal.
Los datos de empleo llegan hasta junio y los de actividad hasta agosto. Ninguna de las series muestra todavía un punto de inflexión: el último tramo de la de empleo es, de hecho, el de mayor pendiente desde el inicio de la gestión.
