La falsificación de la historia

La “genocida” España fundó más de 30 universidades

La ruin falsificación de la historia política, económica, social y cultural nos hace creer –desde hace varios siglos– que la llegada del Imperio Español (no imperialismo) a Nuestra América significó genocidio, saqueo y otras maldades.

Todo divulgado por las potencias colonialistas protestantes (Inglaterra, Holanda, Francia, Bélgica, Alemania y después Estados Unidos de Norteamérica, etc.). Inventaron una leyenda negra. Pero no es sólo contra la Península Ibérica, sino contra la civilización hispánica y contra de nuestra religión católica, especialmente contra la religiosidad popular.

Horacio Raúl Campos

 


Lo más grave de esos asuntos es que los mismos políticos de España –liberales, neoliberales, progres liberales, de derecha, de izquierda y del centro, etc.– se creen la historia que les provee la pérfida Albión. Es como si los franceses creyeran la historia que les cuenta Alemania. O los chinos las que les dice Japón, etc. China sabe muy bien que Inglaterra los drogó con opio.[1]

En el caso de la Argentina, nos hicieron creer que el país nació, de la nada, por medio de un pase mágico, en 1810. Sólo se filtraron para siempre las invasiones inglesas y el papel que le cupo a nuestro verdadero prócer: Santiago de Liniers. ¿Estuvo la “sugerencia” de Londres para su fusilamiento y de otros que lo acompañaban? No tengo pruebas, pero tampoco dudas.

¿La dirigencia “peronista” y de otros partidos no celebran más los 12 de agosto?  ¿Y los 4 de junio? Porque ese día asumió el primer mandado constitucional Juan D. Perón. ¿Por qué eligió ese día? ¿Por qué el GOU resolvió aparecer ese día de 1943? ¿Porque sí? Eran esenciales homenajes. La del 12 de agosto por la Reconquista al derrotar a las tropas británicas en 1806. Y el 4 de junio de 1846 cuando se volvió a poner un freno en el Paraná a Inglaterra y Francia juntas.

¿Por qué la dirigencia “peronista” no hace actos en todo el país para repudiar la dictadura liberal británica de 1955, que metió a la Argentina en el FMI y empezó a colonizar las universidades públicas de donde salen hasta la actualidad los ministros de economías liberales? Que cuando son gobierno quieren borrar del mapa a esas casas de estudios como lo hacen con el país.

Así fue que en el sistema educativo jamás contaron, siempre hay excepciones, qué había ocurrido antes de 1810. En los siglos precedentes, cuando éramos parte del Imperio Español, no había deuda externa. Tampoco qué había pasado cuando llegó Cristóbal Colón, Hernán Cortés, los intelectuales que armaron la gramática de varias lenguas de los pueblos indígenas. Tampoco sabíamos que los aztecas eran represores y antropófagos, ni que los incas eran también represores. Ni que la Corona Española avaló el mestizaje. ¿Y quienes vencieron a esos imperios represores? ¿El puñado de españoles que había llegado? No. Los mismos pueblos indígenas que eran reprimidos junto a, por ejemplo, Cortés o Pizarro.

La falsificación de la historia organizada por los liberales anglófilos librecambistas impidió conocer en las escuelas cuándo se habían formado los imperios indígenas represores. Ni que hicieron los pueblos indígenas reprimidos. Tampoco nos informaron cuándo llegaron los humanos a América. ¿De dónde eran? ¿Cómo llegaron? Tampoco que acá había mega fauna que fue eliminada y cuyas causas todavía son motivo de investigaciones de científicos de universidades públicas.[2]

Tampoco nos enteramos sobre los escritores hispanoamericanos de la etapa del Siglo de Oro español. Un fenómeno artístico único. Mencionaremos algunos de estas tierras: Sor Juana Inés de la Cruz (México, 1648-1695), Inca Garcilaso de la Vega (Perú, 1539-1616), Juan Ruiz de Alarcón (México, 1580-1639), Bernal Díaz del Castillo (España/Guatemala, 1496-1584) y el cordobés (de la Argentina) Luis José de Tejeda y Guzmán (1604-1680), que se casó con la argentina riojana Francisca de Vera y Aragón. ¿Y de la fundación de colegios y hospitales; y construcción de catedrales y capillas? Nada. ¿Y sobre los adelantos científicos y tecnológicos de España para que sus navegantes llegasen a fines del siglo XV a estas tierras? Nada.

Los miembros de la Generación de 1837 –cuando Rosas presidía la Confederación Argentina– atacó con dureza –escribiendo en castellano– a la civilización hispánica. Uno de ellos fue Sarmiento, pero no desde Buenos Aires. Lo hizo con una escritura tremendamente argentina/castellana; y bárbara, con ataques y elogios al personaje central de su Facundo (1845). Esas dos caras incluyen a toda La Rioja, en el capítulo que dedica a la provincia.[3] Sarmiento militó a favor de la balcanización de la Argentina cuando escribió: “El mal que aqueja a la República Argentina es la extensión”. (p. 57). Y alentó la invasión colonialista de Inglaterra y Francia al describir el área fluvial de la Argentina: “La navegación de los ríos o la canalización, es un elemento muerto, inexplotado por el habitante de las márgenes del Bermejo, Pilcomayo, Paraná, Paraguay y Uruguay (…). No fue dado a los españoles el instinto de la navegación, que poseen en tan alto grado los sajones del norte. Otro espíritu se necesita que agite esas arterias”. (p. 60). Ya nos parecía que Cristóbal Colón y los demás habían llegado a pie.

Fundación de universidades

La propaganda internacional originada en la tierra de los anglos en forma sistemática es casi idéntica a la que elaboró la ilustración contra la Edad Media, con el calificativo general de edad media oscura. Sólo mencionamos las principales universidades creadas en ese período “oscuro”: Bolonia (1088), de París (1150), Oxford (1167) y de Salamanca (1218). Las más antiguas. En ese período de tinieblas nacen las lenguas conocidas como romance. Se siembran las semillas del castellano con Las glosas emilianenses (siglos X y XI).

Pensemos que El Mío Cid es del siglo XII. Alfonso X El Sabio oficializa el castellano en el siglo XIII, cuando se registra algo así como un mini siglo de oro.  Nos llevaría muy lejos nombrar a escritores, poetas, artistas plásticos, arquitectos, músicos y dramaturgos españoles e hispanoamericanos de aquellos tiempos. Al menos desde inicios del Siglo de Oro en 1492 con la gramática del castellano hecha por Antonio de Nebrija, hasta el final de esa luminosa etapa, fijada con la muerte de Pedro Calderón de la Barca en 1681. Un siglo y medio de oro. Después llegaron las enormes generaciones del 1898 y la de 1927. Con novelistas, poetas, cineastas y pintores. Varios de ellos muy famosos.

En el Nuevo Mundo –escribe el académico Marcelo Gullo Omodeo– floreció la industria textil y España sembró América de iglesias, hospitales, escuelas y universidades en las que estudiaron tanto criollos como mestizos e indios. En una de ellas recibió una educación de excelencia el famoso Túpac Amaru. España envió a América a sus mejores profesores, que enseñaron –en pleno auge del absolutismo monárquico– la doctrina revolucionaria y anti absolutista que dice que el depositario real del poder, que siempre emana de Dios, era el pueblo y no el rey, y que el primero tenía derecho a la revolución, incluso al tiranicidio, si el segundo no ejercía el gobierno del reino en beneficio del pueblo. Esto último es todo lo contrario al absolutismo monárquico de Inglaterra y Francia.[4]

Así fue que la primera universidad que se creó en Nuestra América fue la de Santo Domingo, en 1538, actual capital de República Dominicana. Entre ese año y 1812, con la fundación de la Universidad de San Carlos, en Nicaragua (durante el Imperio Español) se crearon 32 casas de estudios superiores. Entre ellas la Universidad de Córdoba, en 1622, actual Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Argentina, que informa:

“Bajo la tutela de los jesuitas y el impulso del Obispo Juan Fernando de Trejo y Sanabria, en 1613, aunque no estaba autorizado para otorgar grados, se iniciaron los Estudios Superiores en el Colegio Máximo de Córdoba. El Breve Apostólico del Papa Gregorio XV, fechado el 8 de agosto de 1621, otorgó al Colegio Máximo la facultad de conferir grados, lo que fue ratificado por el monarca Felipe IV, a través de la Real Cédula del 2 de febrero de 1622”.[5]

 

Horacio Raúl Campos


[1] Ese episodio, fruto del diabólico liberalismo y la libertad de comercio, se conocen como la Primera Guerra del Opio (1839-1842) cuando Inglaterra invadió China para drogarla. Y hubo una Segunda Guerra del Opio (1856-1860) cuando además de Inglaterra también participó Francia, cuna de la libertad y la guillotina.
[2] Horacio Raúl Campos, “Hay más evidencias de que los cazadores fueron determinantes en la extinción de la megafauna en Sudamérica”, aseguran investigadores de la Universidad Nacional de La Plata, Suplemento Universidad del diario Página 12. 3 de noviembre de 2022. Enlace: https://www.pagina12.com.ar/494382-luciano-prates-ivan-perez-lanzas-con-punta-cola-de-pescado-l/.
[3] Domingo F. Sarmiento, Facundo, Villa María, Universidad Nacional de Villa María, EDUVIM, 2009. Las citas corresponden a los capítulos I: ‘Aspecto físico de la República Argentina y caracteres, hábitos e ideas que engendra’; al V, ‘Vida de Juan Facundo Quiroga’; y VI, ‘La Rioja’.
[4] Marcelo Gullo Omodeo, Madre Patria. Desmontando la leyenda negra desde Bartolomé de las Casas hasta el separatismo catalán, Barcelona, España, Espasa, 2021. Capítulo 7: ‘La febril fundación de colegios y universidades’. Páginas 231 y ss.
[5] Universidad Nacional de Córdoba, ‘Historia’. Enlace: https://www.unc.edu.ar/sobre-la-unc/orígenes.