El Presidente retomó la actividad en la sede de gobierno tras 24 días de reclusión con agenda privada. El encuentro giró en torno a la lectura oficial sobre la morosidad, la negativa a “traicionar las ideas” por rédito electoral y la hoja de ruta legislativa de esta semana en Diputados.
El presidente Javier Milei encabezó esta mañana una nueva reunión de Gabinete en Casa Rosada, la primera desde que el mandatario se recluyó durante 24 días en la quinta de Olivos con agenda estrictamente privada. Ingresó a las 9.25 por el patio de los Bustos y aguardó la llegada de ministros y secretarios, que permanecieron reunidos durante casi tres horas.
Según pudo reconstruirse a partir de fuentes oficiales, el encuentro tuvo como eje un repaso de las principales variables económicas y sirvió al Presidente para ratificar, una vez más, el rumbo del programa. La discusión sobre los indicadores de morosidad de los hogares —que en las últimas semanas ganó centralidad en el debate público y mediático— ocupó buena parte del intercambio.
La lectura oficial sobre la mora
El Gobierno insiste en desactivar la lectura crítica sobre el deterioro del crédito y el consumo de las familias. De acuerdo con la versión oficial trasladada tras la reunión, “a partir de un análisis profundo de las principales variables económicas, se evaluó especialmente la evolución del debate sobre la morosidad y se concluyó que los indicadores no reflejan una situación de crisis”. En el mismo sentido, se sostuvo que el incremento de la mora “comienza a revertirse y muestra una tendencia descendente”.
“Los indicadores no reflejan una situación de crisis”, sostuvo el Gobierno tras la reunión de Gabinete.
La insistencia oficial en desmentir cualquier lectura de crisis se produce en un contexto en el que distintos informes privados y sectoriales vienen marcando un deterioro sostenido en la capacidad de pago de los hogares, asociado a la caída del poder adquisitivo y al encarecimiento del crédito. El contraste entre el diagnóstico oficial y el registro de organismos independientes es, en sí mismo, un dato político, la Casa Rosada elige sostener la narrativa de normalización antes que reconocer un frente de vulnerabilidad social.
Sin concesiones ni giro discursivo
Milei fue explícito respecto de su estrategia de cara a lo que resta del año electoral. Reafirmó ante su equipo que no va a “entregar las ideas” que guían la gestión y que “al populismo no se le gana con más populismo”. Añadió que “para ganar no se hacen trampas” y que no va a “traicionar sus ideas en post de resultados electorales”, en una definición que apunta tanto hacia adentro de la coalición de gobierno como hacia el electorado que reclama gestos de moderación frente al ajuste.
El mandatario también dedicó un tramo del encuentro al escenario político, donde pidió a su equipo contrarrestar “los discursos que buscan generar incertidumbre y temor en la sociedad y en los mercados” apelando a los logros de la gestión. La consigna, de cara a los próximos meses, es sostener el relato de estabilidad macroeconómica como principal activo de campaña, incluso frente a un cuadro social que combina desempleo, cierre de pymes y una curva de endeudamiento familiar en ascenso.
El presidente Javier Milei negó que muchas familias argentinas no llegan a fin de mes y apuntó “Esa frase fue plantada por un ‘encuestachanta’ en un momento del año pasado, decía que el 80% de los argentinos no llegaba a fin de mes, lo cual es una ridiculez, es un insulto”.
La agenda parlamentaria como telón de fondo
La convocatoria al Gabinete se dio en la antesala de una nueva sesión en la Cámara de Diputados, prevista para este jueves, tras dos meses de parálisis legislativa. En el temario figuran la reforma del Banco Central, el proyecto de Inocencia Fiscal y la adhesión al sistema internacional de patentes. La Casa Rosada también se ilusiona con habilitar en la misma sesión el debate de la denominada Ley de Hojarasca, una serie de pliegos judiciales pendientes y el Acuerdo de Libre Comercio entre los Estados de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) y el Mercosur.
La hoja de ruta legislativa formó parte central del temario, y participaron de la reunión el titular de la Cámara Baja, Martín Menem, junto a los senadores Patricia Bullrich y Bartolomé Abdala, en una señal de la articulación que el oficialismo intenta consolidar entre el Poder Ejecutivo y sus bloques en el Congreso de cara a una agenda que combina reformas institucionales sensibles con el frente de la Justicia.
Ausencias que no pasaron inadvertidas
Entre quienes no estuvieron presentes se destacaron la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, además del asesor presidencial Santiago Caputo. Las ausencias, en un Gabinete que se reunió “casi completo” según la caracterización oficial, alimentan las lecturas sobre los equilibrios internos de un esquema de poder que combina el círculo histórico del Presidente con los armadores territoriales y los referentes de la mesa judicial y de seguridad.
El retorno de Milei a la actividad pública en Rosada, después de más de tres semanas de bajo perfil, se lee en clave doble: como un gesto de recomposición institucional tras un período de aislamiento que generó ruido político, y como el punto de partida de una semana clave en el plano legislativo, donde el Gobierno buscará capitalizar la reactivación del vínculo con el Congreso para destrabar una agenda de reformas que había quedado estancada.
Por Redacción DATA POLITCA Y ECONOMICA
