La ex ministra de Economía habló en el programa que conduce Cintia García en SomosRadio (AM530) y criticó, entre otros puntos, el manejo de la deuda del Banco Central, la política cambiaria y el índice de precios oficial.
DATA Política y Económica
La ex ministra de Economía Felisa Miceli cuestionó este jueves la gestión económica del Gobierno de Javier Milei en una entrevista con Cintia García en el programa de SomosRadio (AM530). Miceli rechazó la distinción entre macroeconomía y microeconomía que, según dijo, utiliza el Gobierno para justificar su falta de intervención en sectores productivos específicos.
“Yo me tengo que ocupar de la macro. Yo tengo que poner las cuentas fiscales en orden. Yo me tengo que ocupar de bajar la inflación”, describió Miceli como el argumento oficial, y agregó: “meterte en la micro es robarle a uno para darle a otro”. Sobre esa distinción, Felisa Miceli sostuvo: “la economía funciona o no funciona, crece o no crece. No decimos la macroeconomía crece, pero la microeconomía decrece”.
CUESTIONAMIENTOS AL MANEJO DE LA DEUDA DEL BANCO CENTRAL
Miceli se refirió a la evolución de los pasivos remunerados del Banco Central. Según su descripción, las ex Leliq —que calificó como “un gran problema” durante la gestión anterior— fueron eliminadas por el Gobierno de Milei pero “transformadas en préstamos bancarios”. Afirmó que, en la actualidad, “el Estado le debe a los bancos 12 mil millones de dólares”, en bonos denominados en pesos pero “atados a la evolución del dólar”.
“¿Cómo va a pagar eso, señor presidente? Tiene que ajustar un 30% más el gasto público para poder pagar eso.” — Felisa Miceli, en SomosRadio (AM530)
La ex ministra sostuvo que esa deuda es más cara que la que existía previamente, porque “hoy es mucho más rentable para un banco comprar bonos que prestarle a la gente”, y vinculó ese esquema con las dificultades de acceso al crédito de pymes y familias.
POLÍTICA CAMBIARIA Y SALARIAL
Consultada sobre el esquema cambiario, Miceli calificó al dólar como “pisado” por la intervención del Banco Central y afirmó que el Gobierno mantiene esa política, junto con la contención de salarios y jubilaciones, como las dos herramientas centrales para administrar la inflación. “Las dos anclas antiinflacionarias son los ingresos de la población y el tipo de cambio”, dijo.
Sobre la negociación salarial, sostuvo que el Estado interviene en las paritarias “para joder a los trabajadores, para dejar sueldos que ni siquiera van subiendo en relación a la inflación”, y contrastó esa postura con lo que describió como una aplicación selectiva de los principios libertarios del Gobierno en otras áreas, como la compra de tierras o de bonos.
CUESTIONAMIENTOS AL ÍNDICE DE PRECIOS OFICIAL
Miceli cuestionó también la metodología del índice de precios al consumidor que utiliza el INDEC. Según afirmó, el organismo continúa calculando el índice “con la base del 2004 con los consumos de aquel momento y no con los del 2024”, lo que —sostuvo— arrojaría “una inflación mucho más alta” si se actualizara. También cuestionó el tratamiento presupuestario de los intereses de la deuda, que en su opinión debería reflejar un déficit fiscal “mucho más grande que el que dicen”.
LA ACUSACIÓN DE CORRUPCIÓN, INVERTIDA
Miceli retomó el argumento presidencial de que intervenir en la microeconomía equivale a un acto de corrupción —“robarle a uno para darle a otro”— para devolverlo sobre la propia gestión macroeconómica del Gobierno. Sostuvo que, si se aplica ese criterio, también debería considerarse corrupción el modo en que se administra la política cambiaria y financiera: “los bolsos que le compran y hacen comprar los bancos, las intermediaciones financieras”, y el destino de los fondos girados por el Fondo Monetario Internacional.
“Le podría decir a usted, señor presidente, que toda la plata que entró en los fondos monetarios internacionales y se la llevaron sus amigos, también es corrupción, porque usted toma medidas que teóricamente son inofensivas, pero son para favorecer a ese grupo de empresas que puede comprar dólares baratos y llevárselos afuera.” — Felisa Miceli, en SomosRadio (AM530)
En ese tramo, cuestionó también la lectura oficial sobre el ancla cambiaria, preguntando en qué medida mantener “el dólar así planchado” mediante la intervención del Banco Central es compatible con la idea de libertad económica que el Gobierno dice defender.
DECISIONES ECONÓMICAS “NO RACIONALES”: EL ARGUMENTO SOBRE LA DESESPERACIÓN
Miceli cuestionó además la premisa, que atribuyó al Gobierno, de que las personas actúan en la economía como un “homo economicus” perfectamente racional. Sostuvo que buena parte de la población toma decisiones financieras que no responden a un cálculo racional sino a la urgencia de cubrir necesidades básicas.
“La gente está empujada a tomar decisiones que están fuera de una lógica económica racional, pero que sí lo hace por desesperación, porque entre dar de comer a sus hijos o poder pagar los servicios, a lo mejor recurre a un financiamiento muy caro y que después se le hace muy oneroso poder pagarlo.” — Felisa Miceli, en SomosRadio (AM530)
EL FORMATO: UNA “CARTA ABIERTA” DESDE SU ROL DE EX MINISTRA
La conductora Cintia García calificó la intervención de Miceli como una “carta abierta” dirigida a Javier Milei, en la que la ex ministra de Economía respondió con “autoridad financiera” a los dichos presidenciales sobre macro y microeconomía. Miceli también ironizó sobre la formación económica del presidente, a quien calificó de “burro” en materia económica, y utilizó una expresión coloquial —“cara de bobo tenés”— para caracterizar su respuesta al planteo oficial.
