La próxima frontera financiera

La tokenización de activos reales avanza sobre el país con regulación pionera, talento tecnológico y una dotación de commodities sin igual en la región. El mercado local podría superar los 90.000 millones de dólares para 2030.


En los pisos de las grandes casas de inversión de Nueva York, Londres y Singapur, una palabra recorre las conversaciones con creciente urgencia: tokenización. En Buenos Aires, esa misma palabra empieza a escucharse en fondos de inversión, desarrolladoras inmobiliarias, acopios de granos y hasta en los pasillos de la Comisión Nacional de Valores. La tecnología que permite convertir cualquier activo del mundo real —un departamento en Palermo, una tonelada de soja, un pozo de Vaca Muerta— en un instrumento digital fraccionable, transferible y auditable en tiempo real deja de ser una promesa y empieza a ser política pública. Argentina, con sus ventajas estructurales poco frecuentes en el mundo, se posiciona como uno de los laboratorios más interesantes de esta revolución.

Una regulación que llegó antes que en cualquier pais de la región . 

El hito normativo que marca el nuevo capítulo fue la Resolución General N.° 1069 de la CNV, publicada en junio de 2025. Con ese acto, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en contar con un régimen regulatorio específico para la tokenización de activos del mundo real. La norma inscribe la representación digital de valores negociables mediante Tecnologías de Registro Distribuido (TRD) —entre ellas blockchain— como una forma válida de emisión, equiparable en derechos a los instrumentos cartulares o escriturales tradicionales.


“Sancionamos una regulación pionera e innovadora para Argentina. Es un paso fundamental que pone al país nuevamente en la vanguardia regional y global.”
— Roberto E. Silva, presidente de la Comisión Nacional de Valores

En su primera etapa, el régimen habilita la tokenización de Fideicomisos Financieros y Fondos Comunes de Inversión Cerrados de oferta pública cuyos activos subyacentes sean bienes físicos u otros activos admisibles que no coticen en mercados habilitados del país. La operatoria quedará a cargo de entidades especializadas en TRD —registradas o no como Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV)— responsables de la comercialización, administración y custodia del entorno digital. El esquema contempla además que el inversor pueda, en cualquier momento, convertir sus tokens a la representación tradicional del activo, lo que aporta flexibilidad y reduce la barrera psicológica de entrada.

La implementación se realizará bajo un sandbox regulatorio de un año de duración, mecanismo que permite experimentar en un entorno controlado sin restringir la innovación. Matías Friedberg, vicepresidente de la Cámara Argentina de Fintech, celebró la medida y subrayó que permite al mercado “apalancarse en las nuevas tecnologías para ofrecer mejores condiciones de liquidez para las empresas y más opciones de inversión para los usuarios”.

¿Que es tokenizar un activo?. 

Para entender el alcance de lo que está en juego, conviene precisar el concepto. Rafael De Ambrosi, CEO de TWIN —una de las firmas argentinas del sector—, lo define con claridad quirúrgica: la tokenización es el proceso de representar derechos sobre un activo real mediante un token digital registrado en blockchain. Ese token es transferible, fraccionable, programable y auditable en tiempo real. Dicho de otro modo, es la diferencia entre poseer una escritura que tarde meses en transmitirse y poseer un instrumento digital que puede comprarse, venderse o cederse en segundos, a cualquier hora, desde cualquier lugar del mundo.

Los hermanos Rodolfo y Paula Vigliano, cofundadores de Pala Blockchain, ofrecen otra metáfora: la tokenización es una suerte de “digitalización 2.0”, pero construida sobre la descentralización que ofrece blockchain. Internet fue diseñada para compartir información; blockchain fue diseñada para transferir valor. Esa diferencia, aparentemente técnica, tiene implicancias económicas de proporciones extraordinarias.

Un universo de casos de uso. 

El espectro de activos tokenizables en Argentina es vasto. Karina Caudillo, Regional Manager de OKX en el país, identifica cinco verticales con alta proyección: renta fija y crédito privado, fondos de inversión y productos estructurados, commodities y activos alternativos, acciones tokenizadas y real estate. Cada una de estas categorías presenta oportunidades diferenciales para el ecosistema local.

El mercado inmobiliario concentra hoy la mayor parte de la actividad local. Pala Blockchain trabaja con desarrolladoras que fraccionan boletos de compraventa y los comercializan digitalmente. Un inversor puede adquirir, por ejemplo, el 10% de un departamento en pozo, sumar participaciones adicionales con el tiempo y, al llegar al 100%, ejercer el derecho de escrituración. Si en el camino decide desprenderse de su posición, puede hacerlo en el mercado secundario al precio vigente, sin las trabas ni los costos de una cesión tradicional. Es, en esencia, la democratización del acceso a la inversión inmobiliaria.


“Son activos de valor global que hoy no tienen acceso eficiente al capital global. La tokenización es exactamente el puente que falta.” — Rafael De Ambrosi, CEO de TWIN

En el agro, el potencial es aún más impresionante en términos de volumen. Solo la tokenización de granos podría generar un mercado de hasta 60.000 millones de dólares, según estimaciones del sector. La lógica es simple: Argentina produce commodities de demanda global —soja, maíz, trigo, carne, litio— pero el capital que financia esa producción sigue atado a circuitos financieros locales con alta fricción. La tokenización permitiría conectar directamente a productores con inversores internacionales dispuestos a financiar cosechas a cambio de un rendimiento, eliminando intermediarios y reduciendo costos de transacción.

Vaca Muerta suma otra dimensión. Los contratos de explotación energética son, en sí mismos, activos de alto valor con flujos de caja predecibles. Tokenizarlos permitiría al sector acceder a financiamiento fuera del sistema bancario y a inversores globales participar en uno de los yacimientos no convencionales más importantes del mundo sin los costos operativos de una inversión directa en el sector energético.

La ventaja argentina: una combinación poco frecuente. 

Joaquín Linares, cofundador de Blockenfy, resume la posición del país con precisión: Argentina no es el mercado más grande, pero sí uno de los más entrenados para adoptar este tipo de soluciones rápidamente. El argumento tiene tres pilares que se refuerzan mutuamente.

El primero es macroeconómico. Décadas de inestabilidad cambiaria y desconfianza en el sistema financiero tradicional han generado una población que opera cotidianamente con múltiples monedas, activos alternativos y plataformas digitales. La adopción de activos virtuales a través de PSAVs es de las más altas de la región. En Argentina, paradójicamente, es más fácil para un ciudadano acceder a un exchange cripto que a un fondo de inversión tradicional. La tokenización puede capitalizar ese canal —ya construido, ya activo— para llevar instrumentos de la economía real a una base de usuarios que ya está en el ecosistema digital.

El segundo es el talento. El ecosistema local de blockchain y fintech es reconocido internacionalmente por su solidez técnica. Empresas como Pala Blockchain, TWIN, Blockenfy, Justoken, Raíz y Slice Token demuestran que la capacidad de construir infraestructura no es una aspiración sino una realidad en curso. Varias de ellas ya tienen operaciones regionales o clientes en el exterior.

El tercero es la dotación de activos. Argentina combina, como pocos países del mundo, commodities agrícolas de primer orden, reservas energéticas no convencionales de escala mundial, un stock inmobiliario urbano con demanda en dólares y un mercado de deuda corporativa latente. De Ambrosi lo sintetiza: ventajas estructurales que muy pocos países combinan. A esas ventajas se suma ahora la regulación favorable, completando un cuadro que los actores del sector describen como único en la región.

El contexto global

La tokenización argentina no ocurre en el vacío. A escala internacional, el mercado de activos del mundo real tokenizados (RWA, por sus siglas en inglés) atraviesa un momento de aceleración sin precedentes. Un informe conjunto elaborado por Ripple y Boston Consulting Group en abril de 2025 proyecta que este mercado crecerá desde los 600.000 millones de dólares actuales hasta los 18,9 billones para 2033, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 53%. Para 2030, el volumen ya habría superado los 9,4 billones.

La adopción institucional es reveladora. JPMorgan ya procesó más de 1,5 billones de dólares en transacciones tokenizadas a través de su plataforma Kinexys, con un volumen diario superior a los 2.000 millones de dólares. BlackRock, Apollo y Franklin Templeton han lanzado productos tokenizados. Nasdaq e Intercontinental Exchange —empresa matriz de la Bolsa de Nueva York— anunciaron asociaciones con plataformas de activos digitales para habilitar la emisión de acciones tokenizadas. El mundo financiero tradicional ya no debate si tokenizar; debate cómo y a qué velocidad.

Los marcos regulatorios se multiplican. La Unión Europea, Emiratos Árabes Unidos y Suiza son señalados por el informe de BCG y Ripple como jurisdicciones que han proporcionado entornos más seguros para la innovación. Uruguay aprobó en 2024 una ley que autoriza la emisión de valores escriturales de registro descentralizado. Brasil cuenta desde 2021 con un sandbox regulatorio para la tokenización. Argentina, con la RG 1069, no solo alcanza a esos países sino que, en el segmento de activos del mundo real, los aventaja.

Desafíos que el entusiasmo no debería ignorar.

La narrativa de oportunidad tiene contrapesos que una mirada rigurosa no puede ignorar. El propio informe de BCG y Ripple señala que las regulaciones poco claras, la falta de estandarización entre plataformas y la fragmentación del mercado siguen siendo barreras para una adopción masiva a escala global. La interoperabilidad entre diferentes blockchains, la custodia segura de activos digitales, la liquidez de los mercados secundarios y la educación financiera de los inversores minoristas son problemas técnicos y de mercado que ningún decreto resuelve por sí solo.

En el plano local, la inestabilidad jurídica histórica del país —las sucesivas modificaciones de reglas en contratos a largo plazo— puede operar como un factor de desconfianza para el capital extranjero que la tokenización busca atraer. La promesa de que las reglas de juego se mantendrán estables no basta; debe ser creída. En ese sentido, el sandbox regulatorio de un año es un primer paso, pero el ecosistema aguarda con expectativa el anuncio de la segunda fase normativa que la CNV ya tiene en elaboración.

Un mercado en expansión 

Las proyecciones para Argentina varían según la metodología y el optimismo del analista, pero convergen en una conclusión: el potencial es enorme. Estimaciones del sector ubican el mercado local de activos tokenizables en varios cientos de miles de millones de dólares si se consideran todos los segmentos. Para 2030, Pala Blockchain estima que el volumen efectivamente tokenizado podría superar los 90.000 millones de dólares. Aun en un escenario conservador —donde solo una fracción marginal de esos activos efectivamente se digitalice en los próximos años— el impacto sobre la profundidad del mercado de capitales argentino sería significativo.

Lo que está en juego no es solo una tecnología nueva. Es la posibilidad de que Argentina, por primera vez en décadas, ocupe un lugar en la vanguardia de una transformación financiera global no por accidente sino por diseño: combinando regulación oportuna, talento técnico, activos de clase mundial y una cultura de adopción de instrumentos alternativos forjada, irónicamente, en la adversidad económica. Esa combinación, si se consolida, podría ser la ventaja competitiva más duradera que el país haya construido en mucho tiempo.

 

https://datapoliticayeconomica.com.ar/wp-admin/post.php?post=47746&action=edit


Fuentes consultadas: CNV Resolución General N.° 1069 (2025) · Informe Ripple/BCG (abril 2025) · Ámbito Financiero · La Nación · Perfil · Infobae · iProfesional · CoinTelegraph Español · Cámara Argentina de Fintech · Declaraciones de Pala Blockchain, TWIN, Blockenfy, OKX Argentina.