Milei abrió el Congreso con un discurso de campaña

En la Asamblea Legislativa del 1° de marzo, el Presidente volvió a elegir la confrontación con el kirchnerismo como eje, celebró el “fin de la malaria” tras las legislativas de 2025 y prometió un “año calendario de la reforma” con paquetes mensuales de proyectos. En el recinto, la interna Villarruel–Karina Milei también tuvo capítulo propio.


La apertura del 144° período de sesiones ordinarias del Congreso fue, más que un mensaje institucional, una puesta en escena de polarización. Javier Milei habló alrededor de una hora y media y alternó autocelebración, descalificaciones a la oposición y una batería de anuncios de rumbo general, sin demasiado detalle operativo. El cierre condensó la apuesta narrativa: “este intervalo de malaria se ha terminado… la sociedad se inoculó el 26 de octubre del año pasado”, dijo, en referencia a las elecciones legislativas de 2025.

El tono como mensaje

Dentro del recinto, el clima fue de cruce permanente. Letra P describió que Milei llevó un discurso escrito pero “casi no leyó de corrido”, interrumpiendo para agredir al bloque peronista, con tribunas libertarias muy activas y empujadas por el dispositivo político de Karina Milei.
En la misma línea, El País habló de un discurso “marcadamente violento y confrontativo”, con insultos dirigidos a la oposición y una impronta más parecida a un mitin que a una apertura parlamentaria clásica.


  • Confrontación como estrategia: Milei volvió a ordenar el mensaje alrededor del “ellos contra nosotros”, con foco en el kirchnerismo.


Página/12 fue más allá en el encuadre: lo leyó como “muchos gritos e insultos pero nada de anuncios”, subrayando que el oficialismo volvió a recostarse en la herencia recibida y en la disputa política antes que en medidas concretas para el corto plazo.

¿Qué anunció: impuestos, sistema electoral y “nueve meses” de reformas?

En el tramo programático, Milei insistió con una reforma tributaria orientada a bajar la carga impositiva: “necesitamos menores impuestos, porque el sistema tributario tiene que servir al crecimiento”.
También puso en agenda una reforma integral del sistema electoral y del financiamiento partidario, con el argumento de cortar “mafias” y mejorar la rendición de cuentas.

El anuncio más voluminoso fue el formato: cada ministerio presentaría “10 paquetes de reformas estructurales” y el Gobierno enviaría un paquete por mes durante nueve meses. El propio Milei lo explicitó: “90 paquetes” en un año, como núcleo del “año calendario de la reforma”.

En materia penal, anticipó que buscará endurecer el Código Penal con “penas más duras” y mayor prisión efectiva.

Los datos, bajo la lupa

Como en cada discurso de apertura, parte de las afirmaciones presidenciales ya entraron en disputa pública. Chequeado, por ejemplo, marcó como falso el planteo de que los piquetes “pasaron de 9 mil por año a 0” y aportó registros alternativos de conflictividad para 2025.}

La escena paralela: Villarruel, Karina y la disputa por el control del relato

La interna en la cúpula libertaria también tuvo su capítulo. Letra P reportó gestos y movimientos visibles: un “palco propio” asociado a Villarruel, tribus de influencers y armados diferenciados, y una disputa por el protagonismo en la transmisión oficial.


  • Agenda 2026: reforma impositiva, reforma del sistema electoral y endurecimiento penal.


Con la economía como telón de fondo y el calendario electoral ya marcando el pulso, Milei eligió una apertura sin concesiones: endureció la grieta, exhibió musculatura tras sus triunfos legislativos recientes y trasladó la discusión al Congreso con una promesa maximalista de reformas. La duda que queda abierta no es si habrá conflicto —eso ya se vio en el recinto— sino si el Gobierno podrá convertir el “año calendario de la reforma” en leyes efectivas, con mayoría estable y sin que el propio espectáculo de la pelea termine devorándose la agenda.

REDACCION DATA POLITICA Y ECONOMICA