Golpe a la industria

 La decisión del Gobierno de cerrar el examen y dejar caer el derecho antidumping del 28% a las hojas de aluminio chinas reactivó el debate sobre la defensa comercial. Con unas 75 medidas vigentes y la mitad con vencimiento en 2026, industriales y economistas advierten que el nuevo esquema volvió “casi imposible” conseguir protecciones, mientras se acelera el ingreso de bienes finales.


La industria volvió a encender una señal de alarma por la caída y el vencimiento de medidas antidumping, un instrumento clave para frenar importaciones con precios por debajo del valor “normal” del país de origen. El episodio que detonó el reclamo fue la decisión oficial de cerrar el examen por expiración de plazo y cambio de circunstancias y no mantener vigente el derecho antidumping aplicado desde 2020 a las hojas de aluminio originarias de China (NCM 7607.11.90).

La medida quedó formalizada en la Resolución 172/2026 del Ministerio de Economía, publicada en el Boletín Oficial el 23 de febrero, y afecta a una cadena industrial sensible: desde productores hasta pymes proveedoras y transformadoras que dependen de la estabilidad de precios y condiciones de competencia.

“No es un caso aislado”: el patrón detrás del aluminio

Aunque el foco mediático quedó asociado a Aluar, el trasfondo es más amplio. Según reconstruyó Ámbito, el sector empresario interpreta que el mensaje oficial es de sesgo aperturista: más difícil sostener protecciones existentes y más cuesta arriba abrir nuevos casos, incluso cuando hay sospechas de subfacturación o estrategias de “precio de penetración” para ganar mercado.

En la lectura industrial, el problema no es solo la importación en sí, sino la competencia desleal cuando la mercadería entra con valores que no reflejan costos y condiciones reales. La Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) define el dumping como la exportación a un precio inferior al de venta en el mercado interno del país de origen, pero remarca que probar dumping no alcanza: también debe demostrarse daño a la producción nacional y relación causal entre ese daño y las importaciones cuestionadas.

El cambio regulatorio que aceleró plazos y tensionó al sector

El debate se recalentó porque, en 2025, el Gobierno avanzó con una reforma del sistema antidumping, orientada a acortar tiempos y ordenar procedimientos. El marco quedó plasmado en el Decreto 33/2025 y su reglamentación complementaria, presentada oficialmente como una modernización para ganar rapidez y eficiencia.

Ese rediseño —celebrado por quienes priorizan precios y competencia— es visto por cámaras industriales como un giro que, en la práctica, reduce la capacidad de defensa comercial frente a un contexto global de mayor conflictividad y proteccionismo. En ese clima, economistas especializados en estos expedientes señalaron a Ámbito que hoy “es prácticamente imposible” obtener una medida nueva.

Importaciones en alza y pymes en la línea de fuego

La preocupación se alimenta con un dato que se repite en la conversación sectorial: el crecimiento de importaciones de bienes metalúrgicos y bienes finales. ADIMRA viene siguiendo el frente externo del sector y, en sus informes de actividad, monitorea la evolución de importaciones y exportaciones metalúrgicas, en un escenario de producción frágil y elevada sensibilidad a cambios en precios relativos.

En paralelo, el reclamo por “competencia desleal” también apareció en pronunciamientos empresariales regionales: en el Norte Grande, cámaras advirtieron que la combinación de importaciones, consumo débil, presión tributaria y falta de financiamiento está empujando a actividades enteras a una zona de riesgo.