CABA: Rebotes parciales en una ciudad golpeada y muy desigual.

El informe “Indicadores de la Economía Porteña – 4º trimestre de 2025”, elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y el Centro de Estudios de Desarrollo Económico del Área Metropolitana (CEDEAM), con participación del Observatorio Económico de la Ciudad, describe un escenario de rebotes sectoriales acotados sobre una estructura social todavía golpeada por la pérdida de empleo, el deterioro salarial y una desigualdad territorial persistente.


La foto porteña:   se frenó la caída pero sin recuperación a la vista.

La economía de la Ciudad de Buenos Aires empezó a mostrar algunos signos de estabilización durante el cierre de 2025, pero todavía se mueve por debajo de los niveles previos a la crisis reciente. El propio resumen ejecutivo del informe de CEPA y CEDEAM es claro: hay señales incipientes en algunos sectores, aunque la recuperación sigue siendo heterogénea, moderada e insuficiente para compensar la contracción acumulada durante 2024.   Ese diagnóstico atraviesa casi todos los capítulos del reporte: producción, comercio, empleo, ingresos, alquileres y cuentas públicas. Lo que aparece no es una salida consolidada, sino una economía urbana que combina rebotes parciales con deterioros persistentes.


  • No hay recuperación plena: la actividad sigue por debajo de 2023, con mejoras puntuales pero sin cambio estructural.


Producción: la industria sigue en zona de debilidad

Uno de los datos más relevantes del informe es el consumo de energía eléctrica como indicador de actividad manufacturera. En septiembre de 2025 cayó 6,2% interanual y quedó 9,1% por debajo de 2023, lo que indica que la mejora observada a comienzos del año no alcanzó para recomponer el terreno perdido.

Además, el detalle sectorial confirma que la recuperación industrial no es generalizada: a septiembre de 2025, 7 de 9 ramas mostraban caídas frente a 2023. Sobresalen los retrocesos en químicos, caucho y plástico (-25,3%), textiles (-22,0%) y maquinaria, equipos y automotores (-22,0%). Sólo algunas ramas, como metales y medicamentos, mostraron mejoras.


  • La conclusión es contundente: no hay todavía una recomposición productiva sólida en la Ciudad.


Comercio: consumo fragmentado y sesgo hacia importados

El comercio muestra una dinámica partida. En el tercer trimestre de 2025, las ventas en supermercados crecieron apenas 0,4% interanual, mientras los autoservicios mayoristas volvieron a caer 15,6%, acumulando siete trimestres consecutivos en descenso.

Esa diferencia no es menor: los supermercados reflejan una estabilidad muy tenue, pero la caída mayorista sugiere un consumo popular todavía debilitado, con menor capacidad de compra en volumen.

En paralelo, el informe marca una caída de 6,8% en shoppings y una suba de 11,7% en electrodomésticos, aunque con desaceleración respecto del trimestre previo. CEDEAM vincula esta dinámica con la apreciación cambiaria, la apertura comercial, la desaceleración inflacionaria y mejores condiciones de financiamiento.


  • El empleo y las PyMES siguen siendo el punto crítico: casi 69 mil puestos perdidos y 1.948 empresas cerradas.


El dato que sintetiza el cambio de patrón aparece en automotores: los patentamientos crecieron, pero con una fuerte predominancia de vehículos importados. En el tercer trimestre de 2025, los nacionales representaron 31,1% y los importados 68,9%, profundizando una tendencia iniciada a fines de 2024.

Turismo y gastronomía: rebote parcial, pero con una actividad muy deprimida

En turismo, el informe registra un dato alentador: luego de 20 meses consecutivos de caídas interanuales en ocupación hotelera, septiembre y octubre de 2025 mostraron las primeras variaciones positivas. Sin embargo, el nivel sigue por debajo de 2023.

La gastronomía, en cambio, sigue rezagada. La actividad en restaurantes acumula dos años de caída, y los valores de 2025 continúan 15% por debajo de 2023. Además, hubo bajas interanuales en 8 de los 12 meses del año.

Es decir: aun donde aparece algún repunte, no se verifica un cambio en la demanda.

Ingresos y empleo: el núcleo del problema

El capítulo laboral es probablemente el más contundente del informe. Según CEPA/CEDEAM, desde noviembre de 2023 la Ciudad perdió 68.740 puestos de trabajo (-3,2%).

Los sectores más afectados fueron administración pública, industria manufacturera y transporte, con caídas también en construcción y servicios profesionales.

A esto se suma el cierre de 1.948 empresas en dos años, con un dato socialmente muy sensible: el 89% de esos cierres se concentró en firmas de hasta 5 trabajadores, lo que evidencia el impacto sobre micro PyMES.


  • El consumo está fragmentado: algunos rubros repuntan, pero el mayorista y la gastronomía siguen débiles.


En ingresos, el informe señala que los salarios reales privados registrados en CABA se ubican 1% por debajo de noviembre de 2023 y casi 8 puntos por debajo de 2015.

Agrega un punto metodológico y político: si se mide con una canasta actualizada (ENGHo 17/18), la pérdida salarial nacional en dos años se aproxima al 17%. 

Desocupación: desigualdad territorial y de género

La tasa de desocupación en la Ciudad se ubicó en 6,3% en el tercer trimestre de 2025, sin cambios interanuales. Pero el promedio oculta diferencias profundas.

El informe destaca que las comunas del sur porteño presentan tasas que llegan a duplicar a las del norte, consolidando una geografía social de la desigualdad dentro de CABA. Además, la desocupación femenina es superior a la masculina, lo que agrava el cuadro en términos de segmentación laboral.

Alquileres: alivio parcial y alerta a futuro

En alquileres, el reporte muestra una estabilización de precios reales tras la baja observada en 2024, con reducción del peso del alquiler sobre el ingreso familiar promedio.

Pero introduce una advertencia importante: esa estabilización habría estado vinculada a una mayor oferta en 2025, y en 2026 ya se observa una caída de la superficie ofertada, lo que puede anticipar nuevas tensiones.

En otras palabras, el alivio actual no necesariamente garantiza estabilidad hacia adelante.

Cuentas públicas: mejora coyuntural con fragilidad de fondo

En enero de 2026, los recursos tributarios propios de la Ciudad crecieron 17,2% interanual en términos reales, impulsados por Inmobiliario-ABL, Patentes y planes de facilidades de pago.

Sin embargo, el mismo informe aclara que la recaudación real acumula una caída del 33% desde octubre de 2023, y que todavía no hay señales de recuperación sostenida.

En recursos nacionales, el cuadro es más delicado: se destaca el derrumbe de la coparticipación (-22% interanual) y la ausencia de giros por la cautelar de la Corte en enero. Luego, el 4 de febrero, se incorporó una partida de $190 mil millones, pero CEPA/CEDEAM estima que la deuda de la Nación con la Ciudad por este concepto supera los $480 mil millones.


  • Persisten brechas sociales y territoriales: sur vs. norte y mujeres vs. varones en desocupación.


La economía porteña muestra hoy una postal ambigua: dejó atrás el momento más agudo de la caída, pero todavía no construyó una recuperación consistente. El problema no es sólo cuánto crecen algunos indicadores en el margen, sino qué sectores se recomponen, cuáles quedan afuera y quiénes pagan el costo del ajuste prolongado.

En ese balance, el informe deja una señal nítida: sin recuperación del empleo, de los ingresos y del entramado PyME, cualquier “estabilización” seguirá siendo frágil y socialmente regresiva.

REDACCION DATA POLITICA Y ECONOMICA