Kicillof, Massa y Máximo Kirchner cenaron con gobernadores y jefes de bloque en la Casa de La Pampa. Salieron con una posición común sobre las PASO y una promesa de ampliar la mesa. Afuera, el Gobierno sigue contando senadores.
Redacción DATA Política y Económica ·
La Casa de la Provincia de La Pampa queda en Suipacha 346, a pocas cuadras del Obelisco, y casi nunca es noticia. El jueves a la noche lo fue. Entre las siete de la tarde y las diez y media, ahí adentro se sentaron a cenar los tres hombres que hoy se reparten el peso del peronismo y que durante buena parte del año se hablaron a través de terceros.
Axel Kicillof llegó como gobernador de la provincia más grande del país. Sergio Massa, como el dirigente que nunca dejó de atender el teléfono de los dos lados. Máximo Kirchner, como la voz de La Cámpora y del apellido que todavía ordena buena parte del movimiento. Los recibió Sergio Ziliotto, dueño de casa. Completaron la mesa los gobernadores Ricardo Quintela, Gustavo Melella y Gildo Insfran, este ultimo por video llamada, el senador santiagueño Gerardo Zamora y los jefes de los bloques de Unión por la Patria en el Congreso, José Mayans y Germán Martínez. Hubo un invitado más, que el propio Ziliotto se encargó de nombrar ante la prensa: Juan Manuel Olmos, el hombre que conduce el peronismo porteño y que en agosto no había estado.
No hubo foto oficial. Hubo, en cambio, un comunicado de cuatro puntos y dos voceros a la salida.

El menú de la noche
La cena empezó por donde empiezan todas las reuniones opositoras desde hace meses: por la economía. Hablaron de gente que perdió el trabajo y de gente que tiene miedo de perderlo, de familias que no llegan a fin de mes y de un endeudamiento doméstico que en el texto final calificaron de gravísimo. Pasaron por las obras paradas, por las universidades, por la ley de discapacidad que Diputados había votado el día anterior y por las provincias que enfrentan los efectos de El Niño sin ayuda de la Nación.
De ahí saltaron al Presupuesto 2027, donde prometen llevar propuestas propias sobre rutas, vivienda, discapacidad y financiamiento universitario. Y recién después llegaron al tema que había motivado la convocatoria.
Las PASO. El Gobierno quiere eliminarlas o, si no le dan los números, suspenderlas para 2027. El peronismo cerró la noche con una frase escrita para que la leyeran los gobernadores que negocian con la Casa Rosada: cualquier intento de sacarlas, dijeron, puede terminar siendo una trampa para la sociedad.
“No alcanza solo con el peronismo y nadie puede quedar afuera” — Sergio Ziliotto, gobernador de La Pampa
Ziliotto hizo de portavoz. Repitió que no se habló de candidaturas, habló de un frente político «seguramente electoral» para el año que viene y dejó la frase que más se repitió el viernes a la mañana: que próximamente van a ampliar la convocatoria. No dijo cuándo ni a quiénes. Martínez, a la salida, lo resumió más corto. Familias, Presupuesto, PASO. Mayans eligió apuntarle al desfinanciamiento de las provincias.
La cuenta que se hace en otro edificio
La urgencia tiene explicación aritmética. Para tocar el régimen electoral, la Constitución exige mayoría absoluta del total de cada Cámara. En el Senado eso significa 37 votos sobre 72. Diego Santilli, el jefe de Gabinete que negocia con las provincias, asegura que le faltan cinco y que van a aparecer. Su argumento público es el costo: unos 200 millones de dólares por cada turno de primarias.
En el peronismo nadie se pone de acuerdo sobre si Santilli exagera. Unos creen que el Gobierno no tiene los votos y que por eso no lleva el proyecto al recinto. Otros temen que la negociación del Presupuesto, que tendría dictamen el 28 de octubre y votación el 18 de noviembre, termine funcionando como moneda de cambio: fondos y obras para las provincias a cambio de manos levantadas contra las PASO.
Dentro de la propia mesa del jueves había motivos para la cautela. Melella, según publicó Infobae, es el único del grupo que se manifestó en contra de mantener las primarias. Y Zamora fue quien, en 2025, ordenó a sus senadores votar la suspensión de las PASO de aquella elección. Ninguno de los dos se fue de la cena dando portazos. Pero tampoco hay garantía de que sus legisladores voten igual que el comunicado.
Lo que no se dijo
Las primarias le sirven al peronismo para algo muy concreto: elegir candidato sin romperse. Sin ellas, la alternativa sería una interna partidaria que varios gobernadores consideran impracticable. Uno de ellos, citado por Infobae, se preguntaba con qué plata, con qué control y con qué logística se haría. Detrás de la defensa institucional de las PASO hay, entonces, una necesidad de supervivencia.
Porque la pelea de fondo sigue ahí. El 17 de octubre el peronismo festejó el Día de la Lealtad repartido en decenas de actos. Cerca de Kicillof repiten que la unidad no es amontonarse. Desde La Cámpora le vienen reclamando que la libertad de Cristina sea bandera. Y Cristina Fernández de Kirchner, desde San José 1111, no estuvo en la cena. Pero tal vez tenga su propia mesa.
La otra mesa
La cena de La Pampa no fue la única reunión peronista en danza. Gustavo Silvestre informó en C5N que este fin de semana podría haber un encuentro entre Cristina Fernández de Kirchner y algunos dirigentes del PJ, del que saldrían anuncios de trascendencia.
No dijo quiénes, no dijo dónde, no dijo qué. Tampoco hubo después confirmación ni desmentida de parte del partido, de San José 1111 ni de los dirigentes que suelen hablar en nombre de la expresidenta. Hasta el cierre de esta edición, DATA no encontró otra fuente que agregue un dato a lo dicho al aire.
Con lo que hay, se puede leer el contexto. Si la reunión se hace, llegaría dos días después de una foto de unidad en la que Cristina no aparecía y en la que su hijo ocupó la silla del kirchnerismo. Cualquier anuncio que salga de ahí va a ser leído, inevitablemente, como respuesta, complemento o corrección de lo que se acordó en La Pampa. ¿Cuál de esas tres cosas?, todavía no se sabe.
La agenda de la semana próxima suma otro escenario. El martes 27 y el miércoles 28, en la Ciudad Papa Francisco de La Matanza, se reúnen los movimientos populares con la enviada del Vaticano Alessandra Smerilli, en la previa de la visita de León XIV. No es una actividad del PJ, aunque allí va a estar buena parte de ese campo popular que todos, en Suipacha y en San José, dicen querer convocar.
Lo que viene
Si los anuncios llegan, el fin de semana puede reacomodar la discusión interna. El lunes, de todos modos, el tablero vuelve al Congreso. El 28 de octubre se sabrá cómo queda el dictamen del Presupuesto y cuánto hay en él para los gobernadores que todavía dudan. En el Senado, el PRO y una parte de la UCR siguen siendo la llave: sin ellos, el oficialismo no llega a 37.
En Suipacha 346 el peronismo consiguió sentarse a la misma mesa por segunda vez en dos meses. Ahora tiene que demostrar esta unidad en la acción.
