“Nos exigen competir con el mundo, pero nos mandan a la cancha sin las mismas reglas de juego”

El presidente de Industriales Pymes Argentinos criticó la mirada del gobierno nacional y dijo que la estabilidad macroeconómica no es suficiente porque las fábricas no pueden competir contra los costos internacionales y los productos importados. Desde que asumió Milei ya cerraron más de 26 mil industrias.

Por Andres Miquel

Daniel Rosato de Industriales Pymes Argentinos
Daniel Rosato de Industriales Pymes Argentinos Prensa –

El empresario bonaerense y presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA)Daniel Rosato, salió al cruce de Luis Caputo, quien puso en valor la política macroeconómica de Javier Milei como garante del crecimiento de la industria. El dirigente advirtió que no alcanza con la estabilidad y la previsibilidad porque las condiciones para competir con el mundo son desfavorables a partir de tarifas desorbitadas y el ingreso a mansalva de productos importados.

Resulta que Caputo, ministro de Economía de la Nación, aseguró en un discurso ante la Bolsa de Comercio de Córdoba que “la estabilidad y la previsibilidad ayudan a toda la industria”. Sin embargo, Rosato señaló que no es suficiente cumplir con ambos objetivos si no se permite a la industria nacional “competir en condiciones equivalentes” con sus pares del exterior. “Nos exigen competir con el mundo, pero nos mandan a la cancha sin las mismas reglas de juego”, dijo.

Desde IPA resaltaron que la capacidad de la industria está severamente golpeada por el peso de los impuestos, los costos de la energía y la logística, a lo que se suman dificultades para acceder a financiamiento con tasas razonables. El detonante definitivo es el ingreso de productos importados a valores de dumping o en condiciones que dificultan una competencia equitativa. Existe un “evidente desconocimiento de lo que ocurre portones adentro de las fábricas”, subrayó Rosato.

Por eso, los últimos datos oficiales también muestran que en junio la producción manufacturera mejoró un 2 por ciento interanual, pero en mayo las fábricas funcionaban apenas al 58,4 por ciento de su capacidad instalada.

En la misma sintonía, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, detalló una publicación de la red X que, en el primer semestre de 2026, la industria nacional retrocedió un 2,2 por ciento respecto de 2025Contra 2023, la caída es del 12 por ciento.

“De las 16 ramas industriales, 10 caen interanualmente y profundizan su desplome desde 2023”, señaló López. A la cabeza del derrumbe se anotaron los rubros textiles y de maquinarias, con una caída de un tercio en los niveles de producción, mientras que sólo alcanzaron un saldo positivo un pequeño puñado de industrias, como la refinación de petróleo.

Precisamente, en las últimas horas se viralizó el impacto del modelo de Milei sobre el sector que fabrica indumentaria tras el cierre de dos plantas de la firma Will Der SA, que elaboraba prendas deportivas para Adidas, Puma y múltiples marcas de primera línea. Estaban ubicadas en Las Flores y en General Pacheco, ambas en suelo provincial.

Pero lo que se movió de manera viral en redes y portales fueron las palabras del empresario. Tras asegurar que no pertenece a ningún espacio político y que, incluso, siempre consideró que la política y la vida laboral iban por caminos separados, manifestó ante sus empleados que las decisiones políticas de un gobierno sí inciden en la posibilidad de tener o no trabajo para producir. “Piensen la próxima vez que voten”, les dijo Armando Anasal.

“Si la mitad de la gente votó esta forma de vida, seguro que entre ustedes hay 50 que lo votaron; solo les pido que piensen la próxima vez que voten porque la vida es política. Yo siempre pensé que la vida iba por un lado y la política por otro. No, la política digita nuestra vida”, agregó ante los empleados de la firma, de los cuales 120 no podrán continuar trabajando en la fábrica.

¿Con qué números se puede competir?

“Las PyMEs no estamos pidiendo privilegios ni cerrar la economía. Queremos competir. Pero competir significa hacerlo con reglas justas. La estabilidad será verdaderamente positiva para la industria cuando se vea en máquinas funcionando, inversiones, producción nacional y puestos de trabajo que se sostienen dentro de las fábricas argentinas”, fueron las palabras de Rosato, quien ya había salido a criticar el posicionamiento de Caputo en oportunidades anteriores.

La semana pasada, también cruzó al “Messi de las finanzas”, como alguna vez lo definió Mauricio Macri. Caputo trató de “tarados” a quienes cuestionan la situación industrial y sostuvo que la industria argentina cayó un 10 por ciento entre 2011 y 2023. “Producir en la Argentina conlleva una carga que no existe en el resto del mundo”, resaltó el empresario, que cuenta con una papelera en el Parque Industrial de Berazategui.

“Tenemos impuestos que son el doble de los que pagan en otros países. Esos tributos, sumados a los costos logísticos y de la energía, encarecen los productos argentinos de una manera que resulta imposible de sostener si nos comparan linealmente con el exterior. Es una mochila pesadísima que otros países no tienen y que recae directamente sobre nuestras espaldas”, indicó.

En materia de energía, los datos oficiales exponen que, desde que Milei se instaló en la Casa Rosada, el gas natural se incrementó casi un 1000 por ciento, la luz más del 500 por ciento, el agua llegó a un 400 por ciento y, como si fuera poco para los trabajadores manufactureros, el transporte público superó la suba de un 850 por ciento en el AMBA.

Según los datos publicados por López, ministro de Economía de Axel Kicillof, ya van 28.262 empresas cerradas en todo el país desde la llegada de Milei. Esta situación generó 18 meses consecutivos de caída en el empleo industrial, que ya acumula 83.190 trabajadores menos. “Es decir, más de 1 de cada 3 empleos privados destruidos desde la llegada de Milei corresponden a la industria”, indicó.

Una macro demoledora

En sintonía con la perspectiva de Rosato, Juan Cuattromo, titular del Banco Provincia, alertó sobre la visión macroeconómica de Milei que busca materializar en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.

Según expresó Cuattromo a Buenos Aires/12, el Presidente pretende imprimir su perspectiva respecto a quiénes deben pagar el costo de la estabilidad inflacionaria que, a la luz de los últimos datos, no sería positivamente estable.

El titular del BAPRO puso sobre la mesa la importancia de discutir qué sector de la sociedad padece los peores efectos de una política monetaria que usa como ancla de estabilización un dólar planchado a costa de una menor participación del salario en el producto.

Esta situación, sostuvo, se traduce en que “los trabajadores de ingresos medios y bajos son quienes sufrirán la mayor carga del ajuste a través de la política monetaria”. También afirmó que este tipo de experiencias trajeron como resultado problemas de empleo, debido a que ocasionan una recesión que golpea de lleno en el universo de empleados con menores ingresos, un sector más propenso a los despidos.

 

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