La inflación vuelve a acelerarse: la carne lidera los aumentos y presiona el gasto familiar

Las consultoras privadas estiman que el IPC de octubre cerró en torno al 2,5%, impulsado por la suba de la carne y el arrastre del dólar. Los alimentos y productos importados marcan el ritmo de un nuevo repunte inflacionario que golpea con fuerza a los hogares.


Un repunte que enciende alarmas

La inflación de octubre confirmó un nuevo cambio de tendencia. Tras varios meses de relativa calma, los precios retomaron el camino ascendente: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerraría cerca del 2,5% mensual, lo que representa un aumento del 16% respecto de septiembre, según estimaciones de consultoras privadas.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central coincide con esta proyección: anticipa una suba del 2,2% y mantiene su pronóstico de inflación anual 2025 en 29,6%.

El dólar, motor de la suba

El tipo de cambio volvió a ser el principal factor de presión sobre los precios. Desde abril, el peso se devaluó casi 20%, y en una economía fuertemente indexada, ese salto se trasladó rápidamente a los alimentos, los productos importados y los servicios.
De acuerdo con el informe de la consultora LCG, los alimentos registraron en las últimas cuatro semanas un incremento promedio del 3,3%, con un pico de 3,6% punta a punta. Los mayores aumentos se concentraron en lácteos, frutas y verduras, pero el rubro cárnico volvió a destacarse como el más dinámico.

La carne, protagonista del rebrote inflacionario

Los precios de la carne vacuna treparon 2,8% en promedio durante octubre en el Área Metropolitana de Buenos Aires, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA). Sin embargo, el asado, el corte más popular, se disparó 8,2%, transformándose en el principal factor de presión inflacionaria.
En lo que va del año, la carne acumula una suba del 37,5%, y alcanza un 61,3% interanual.

Entre los cortes con mayores incrementos se destacan:

  • Asado: +8,2%

  • Picada especial: +6,1%

  • Matambre: +5,5%

  • Osobuco: -0,4% (único corte en baja)

También creció la brecha de precios entre canales de venta. El lomo es 17,7% más caro en supermercados, mientras que cortes como la falda, el asado o la picada común resultan más económicos en carnicerías barriales.

Pollo y cerdo: comportamientos distintos

El precio del pollo retrocedió 0,9% en octubre, aunque mantiene una suba del 21,9% en lo que va del año y del 31,9% interanual.
En cambio, el pechito de cerdo registró un aumento del 2,3% mensual y 12,7% acumulado en 2025. La diferencia en la evolución de precios responde a factores de oferta, costos logísticos y variaciones regionales.

Diferencias regionales marcadas

Según la “canasta Analytica”, que releva productos de consumo habitual, las mayores subas se registraron en la Patagonia.

  • Tierra del Fuego: +5,3%

  • Chubut: +4,3%

  • Río Negro: +3,8%

  • Neuquén y Santa Cruz: +3,7%

En el extremo opuesto, las menores alzas se observaron en el norte del país:

  • Jujuy: +1,7%

  • Formosa: +1,4%

  • Misiones: +1,1%

Importados y tarifas: presiones adicionales

Los productos importados aumentaron 9% en septiembre, según datos del Indec, lo que duplica las mayores subas del año. Este incremento se vincula con la devaluación del peso y las restricciones en la cadena de suministro.
A la vez, los servicios públicos —transporte, agua y energía— mantienen un retraso del 35% respecto del valor pleno de mercado, lo que anticipa nuevos ajustes tarifarios hacia fin de año.

Lo que viene: fin de año bajo presión

Las consultoras anticipan que la carne vacuna podría aumentar entre 10% y 15% en noviembre. Factores como el encarecimiento del ganado en pie, las lluvias que afectaron el transporte y el incremento de exportaciones hacia Estados Unidos generan un nuevo escenario de tensión.

El alza de la carne y otros productos esenciales vuelve a comprometer los presupuestos domésticos. Con el salario real estancado y los precios básicos en ascenso, el cierre del 2025 se perfila con una inflación que vuelve a desafiar la promesa oficial de estabilidad.