Un binomio que no falla: innovación + internacionalización

Innovar sin mirar al mundo limita el impacto. Internacionalizarse sin innovar suele terminar en un fracaso.

Maria Apólito

Maria Apólito


Por eso hoy es clave apostar a un enfoque que combine ambos procesos desde el inicio: la Innovación Abierta Glocal.

Desde hace varios años está demostrado que la innovación es un proceso abierto. Las empresas y organizaciones que deciden innovar únicamente “puertas adentro” encuentran rápidamente dificultades para:

•   acceder a nuevos conocimientos,

•   sumar talento que complemente la mirada interna,

•   incorporar recursos tecnológicos,

•   y alcanzar nuevos mercados.

En este contexto, el paradigma de Innovación Abierta está más vigente que nunca. Pero en un escenario geopolítico tan convulsionado como el actual, es necesario dar un paso más y pensar en clave de Innovación Abierta Glocal.

Se innova siempre desde un territorio concreto, desde un ecosistema local, pero al mismo tiempo es imprescindible pensarse global. Hoy innovar es hacerlo en red, y cuanto mayor sea el alcance, la heterogeneidad y la escala global de esa red, mejores serán los resultados en términos de innovación y competitividad.

En la práctica, esto implica dejar atrás el esquema clásico de: primero innovo y después pienso la internacionalización. Esta separación suele ser un error estratégico. Del mismo modo, también es un error reducir la internacionalización a una lógica basada solo en costos o a una exportación tradicional de bienes y servicios.

El nuevo paradigma de Innovación Abierta Glocal permite pensar este binomio ganador desde el inicio y en paralelo. Las estrategias de innovación y de internacionalización, en la mayoría de los casos, deben diseñarse juntas.

Esto supone, entre otras cosas:

•   pensar productos, servicios y soluciones con lógica global, partiendo del propio ecosistema territorial;

•   planificar proyectos en red, considerando toda la cadena de valor del negocio y las mejores formas de integración;

•   comprender y definir estrategias de protección de resultados;

•   elegir socios estratégicos (no solo clientes) que complementen los procesos de innovación y aporten conocimiento sobre regulaciones y mercados externos;

•   diseñar modelos de negocio escalables, incluso apalancados en financiamiento internacional al que puede acceder algún miembro de la red. En Europa, por ejemplo, existen numerosos instrumentos de apoyo a la innovación que permiten alianzas estratégicas con socios fuera de la región.

En los sectores de la economía del conocimiento —como software, industria satelital o biotecnología— pensar desde el inicio en el binomio innovación + internacionalización no solo potencia los proyectos, sino que asegura mayor escalabilidad, sostenibilidad, alianzas de largo plazo y competitividad.

 

Maria Apólito
Co-Founder & CEO AM² Consulting| Advisor| Innovation | Msc. Management in Science and Technology | National Under Secretary of Knolwedge Economy 2019-2022