La producción venezolana de gas natural sólo es suficiente para consumo de su mercado interno y no le quedan excedentes para encarar la exportación. Existen diversas carpetas de proyectos con inversiones importantes. Las opciones cercanas en gas no son muchas a pesar de las reservas cuantiosas. Sólo son importantes las opciones de crudo: Venezuela contabiliza montos que la ubican en el grupo tope de las reservas registradas y cubicadas en el mundo.
El registro de la producción más reciente de gas natural, de acuerdo con la información de medios de Venezuela, en 2025 fue de 580 MMcf, equivalente a unos 16.200.000 m3 día. Esta producción es aproximadamente cerca del 10 por ciento de la producción argentina en el mismo período, de 160.000.000 m3 día.
Diversas estimaciones de empresas que analizan las posibilidades de los reservorios de gas y del mismo gobierno venezolano concurren a cifras del orden de 195 Bcf (5460 mil MMm3) de reservas. Son importantes, pero son inferiores a las que en junio de 2025 la Secretaria de Energía argentina dio a conocer: las cifras oficiales se hallan en 6947 mil MMm3, un 20% superiores a las de Venezuela. Es decir, Argentina al consumo actual tiene una disponibilidad de 63 años. Venezuela con la escasa producción actual (del 10% de la argentina) podría tener reservas por más de 600 años.
Venezuela cuenta con un yacimiento de gas importante en el mar (off shore) llamado Perla. Y, además, uno de los más estudiados es el Yacimiento Drago. La situación de su producción para exportación se halla en veremos por el bloqueo de Estados Unidos. Los medios que tratan la cuestión de gas y petróleo en América latina asumen que pronto podría considerarse la operación de Drago. De hecho, hubo hace años anteproyectos de un gran gasoducto centroamericano desde Venezuela que llegaría por tierra a través de los distintos países a Estados Unidos (California).
Nada de eso ocurrió: apareció la tecnología del fracking, EEUU perforó pozos horizontales que le dieron la categoría de productores más importantes del mundo de gas natural. Se están terminando una decena de plantas de elaboración de GNL para exportar a todo el mundo con su propia producción. Es así que se estima poco probable que Estados Unidos invierta en GNL en Venezuela para convertirse en su propia competidora.
A pocos kilómetros de Venezuela se encuentra Trinidad Tobago, en donde la empresa Atlantic LNG elabora el gas natural licuado (LNG) y exporta de esas islas en barcos metaneros de GNL. Hace tiempo que la provisión de gas de la isla decrece y se estudia la potencialidad real de gas para exportación Y ahí venia un proyecto de llevar gas desde Venezuela (yacimiento Perla) que se postergó. Era una exportación a Trinidad Tobago que fue prohibida por Estados Unidos.
La cuestión de crudo es distinta: el crudo pesado venezolano a Estados Unidos le viene como anillo al dedo. Su shale oil que utiliza en su mercado interno es liviano y el crudo pesado le ayuda en sus plantas de refinación con premura.
De hecho, ya tenía conversado mandar a 11 buques tanques de GNL (de ChHevron) a buscar la primera remesa. Son unos 5 Millones de barriles de crudo cuyo costo a 60U$ es de 300 millones de dólares. En realidad es gratis por el pago a los servicios prestados por sacarlo a Nicolás Maduro. Hay nueve embarques más hasta llegar a 50 millones de barriles, es decir un valor de 3.000 millones de U$. Un servicio Premium.
Hubo declaraciones del CEO de YPF sobre que la situación de Venezuela no va a afectar a la exportación de shale gas de la Argentina. Muchos creemos que ello no es así: la exportación propuesta por YPF de su programa 4×4 tendrá serias limitaciones a una inserción libre en el mercado mundial.
