La jornada del jueves 12 de febrero de 2026 fue un recordatorio de algo que el mercado argentino conoce de memoria: cuando el clima global se complica, la volatilidad local se amplifica. En Wall Street, los ADRs de empresas argentinas terminaron con caídas fuertes —con un papel tecnológico como protagonista— y en la plaza doméstica el S&P Merval giró de un arranque positivo a un cierre en rojo intenso.
¿Qué pasó en los mercados?
En Buenos Aires, el S&P Merval cerró con una baja de 5,5% (hasta la zona de 2.872.456 puntos, según el cierre reportado por medios financieros). Los bancos lideraron el retroceso: Galicia, BBVA Argentina y Supervielle estuvieron entre los más castigados.
En Nueva York, la baja se replicó con fuerza: Globant llegó a mostrar pérdidas intradiarias más profundas y terminó la rueda con un desplome de dos dígitos, en una sesión donde también cayeron con fuerza ADRs bancarios.
El telón de fondo: “mal clima” global y el factor China
El trasfondo internacional sumó presión. En los últimos días ganó volumen una señal que Wall Street sigue con lupa: China habría recomendado a bancos del país limitar compras o reducir exposición a bonos del Tesoro de EE.UU., en un contexto de narrativa “Sell America”. La lectura dominante es que, aun si el impacto inmediato es acotado, el dato se suma al ruido sobre tasas, financiamiento y flujos globales.
Con ese marco, el apetito por riesgo —y especialmente por activos emergentes— se debilitó. Y Argentina, que suele operar como “beta alta”, lo sintió de inmediato.
Bonos: mixtos, pero el riesgo país sigue arriba de 500
En renta fija, el movimiento fue más contenido que en acciones: los bonos soberanos cerraron con comportamiento dispar (subas y bajas según el tramo), mientras el riesgo país se mantuvo por encima de 500 puntos. Distintas coberturas ubicaron el nivel en el rango 506–514 pb para la rueda.
La “pax cambiaria”, el dato fino de la licitación y la curva en pesos
En el plano local, el mercado sigue mirando dos cosas a la vez: inflación y tipo de cambio. Y en ese mix, la licitación del Tesoro del 11 de febrero dejó un mensaje relevante: el Gobierno adjudicó $9,02 billones frente a vencimientos por $7,3 billones, con un rollover cercano al 123% (absorbiendo pesos del mercado).
Según el detalle difundido en coberturas del resultado, predominó la colocación a tasa fija y la demanda de cobertura cambiaria fue menor, lo que —por ahora— acompaña la idea de un equilibrio corto en expectativas.
Reforma laboral: media sanción y señal política, pero el mercado miró otra pantalla
El dato político del día fue la media sanción en el Senado de la reforma laboral impulsada por el oficialismo, aprobada 42 a 30, en una sesión extensa y con protestas en la calle. Ahora el proyecto pasa a Diputados.
Pero en la rueda financiera el mensaje fue claro: la noticia doméstica no alcanzó para torcer el tono global. La secuencia dejó una foto típica: cuando se endurecen las condiciones externas, la agenda local puede ordenar expectativas, pero raramente “salva” el precio de los activos en el corto plazo.
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Acciones en modo castigo: golpe fuerte en ADRs y Merval, con bancos y Globant en el centro de la baja.
En síntesis, el mercado argentino cerró el día con una postal incómoda pero conocida: acciones vulnerables al shock externo, bonos todavía en zona “observación” y una macro que sigue dependiendo de que el delicado equilibrio entre inflación, tasas y tipo de cambio no se desarme en el momento menos pensado.
