El salto lo explicaron, sobre todo, los servicios y los estacionales de verano. El dato de CABA funciona como anticipo del IPC nacional, en una semana atravesada por el cambio de autoridades y la polémica por el nuevo índice del INDEC.
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires se aceleró en enero: el IPCBA subió 3,1% mensual y marcó 31,7% interanual, según el informe difundido este lunes 9 de febrero de 2026 por el Instituto de Estadística y Censos porteño. En un país donde el precio de la comida, el transporte y la luz ordenan —o desordenan— la vida cotidiana, el número importa por dos razones: por lo que muestra del bolsillo urbano y porque suele anticipar el clima del dato nacional.
- 3,1%: inflación de enero en CABA; 31,7% interanual.
El informe deja una primera señal política y económica: la inflación no “se terminó”; cambió de forma. En enero, los servicios crecieron 3,5%, por encima de los bienes (2,3%), consolidando una dinámica que viene empujada por tarifas, cuotas y consumos regulados o “semi-regulados” del hogar. Ese patrón pega especialmente en asalariados, jubilaciones y sectores medios: cuando sube lo que no se puede dejar de pagar, el ajuste se vuelve estructural, no coyuntural.
El segundo motor fue estacional y, aun así, relevante: los precios estacionales treparon 15,8%, con el verano como gran traccionador (turismo, recreación, paquetes). Esto explica parte de la aceleración, pero no la agota. De hecho, la medición “núcleo” del IPCBA (el Resto IPCBA) dio 2,2% mensual: es decir, sin estacionales ni regulados, hay una inercia que no baja a la zona de confort del Gobierno.
-
Servicios (3,5%) por encima de bienes (2,3%): el costo de vida se “servicializa”.
En los rubros, el mapa es el de un consumo urbano presionado por la combinación “servicios + movilidad + alimentos”. Recreación y cultura encabezó con 7,4%, seguida por Restaurantes y hoteles (5,3%). Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 4,0%, igual que Seguros y servicios financieros; y Transporte avanzó 3,7%. La foto es clara: incluso con desaceleración interanual, el mes muestra un arranque más caliente que el cierre de 2025.
-
Semana sensible: el IPC nacional sale martes 10 de febrero (según el calendario habitual informado por medios económicos).
El dato porteño llega, además, en una semana atravesada por un debate que ya es político: cómo se mide la inflación. La renuncia de Marco Lavagna en el INDEC y la decisión oficial de postergar el nuevo índice (con canasta actualizada) reabrieron discusiones sobre representatividad y credibilidad. En ese marco, el Gobierno oficializó un cambio de conducción en el organismo, un movimiento que suma ruido a la previa del IPC nacional.
¿Qué implicancias inmediatas deja el 3,1% porteño? Primero, que la estrategia de “desinflación” enfrenta un desafío concreto: bajar servicios sin deteriorar más ingresos reales. Segundo, que la economía entra a 2026 con una inflación que, aun lejos del trauma reciente, sigue siendo alta para salarios y jubilaciones y muy sensible al tipo de cambio, tarifas y expectativas. El escenario probable, sin futurología, es una disputa más áspera entre metas oficiales y dinámica real de precios, con el termómetro puesto en el dato nacional y en la política de ingresos.
REDACCION DATA POLITCA Y ECONOMICA
