A todo o nada.

El Gobierno avisó que no tocará el capítulo de Ganancias para empresas y deslizó una amenaza política: si los aliados no votan “todo el paquete”, el proyecto se cae. En el medio, una disputa de fondo por coparticipación y poder territorial.


A una semana del debate en el Senado, el oficialismo decidió subir la apuesta. En la Casa Rosada repiten una consigna que funciona como ultimátum: la reforma laboral se vota completa o no se vota. El punto crítico es el artículo que modifica Ganancias para sociedades, un cambio que los gobernadores consideran un golpe directo a sus recursos. Lo novedoso no es solo el contenido, sino el método: el Ejecutivo busca evitar una coordinación federal y negociar provincia por provincia, con el reloj legislativo corriendo.


  • El Gobierno avisó que no negociará Ganancias para sociedades dentro de la reforma laboral y amenaza con dejar caer la ley si no hay apoyo total.


La señal más fuerte llegó desde el corazón del oficialismo. Según publicó Tiempo Argentino, un integrante de la mesa chica resumió la posición con una frase que en el Congreso se lee como amenaza: “Si no quieren, que no lo voten”, y la consecuencia está implícita: dejar caer la ley si los mandatarios provinciales no acompañan el texto completo. Esa dureza, siempre según la nota, convive con tensiones internas: no todo el Ejecutivo comparte el “todo o nada”.

Con esa discusión de fondo, la conducción política se volvió a reunir este miércoles al mediodía en la Casa Rosada, en las oficinas de Manuel Adorni. Participaron Karina Milei, Diego Santilli, Luis Caputo, Martín Menem, Patricia Bullrich y Santiago Caputo, para ajustar la táctica parlamentaria. En paralelo, el Gobierno festejó la caída de una reunión de gobernadores que podía ordenar una postura común contra el capítulo fiscal.

El conflicto es concreto: Ganancias es coparticipable, y por eso los gobernadores dicen que la reforma les cambia la caja sin compensación. Tiempo Argentino consignó un cálculo de pérdida anual “superior a $140.000 millones” para el conjunto de provincias, cifra que circula en la rosca como piso de negociación.

Ahora bien, ese número convive con estimaciones más altas según la fuente y el año de implementación. TN, por ejemplo, tomó como referencia el Presupuesto 2026 y proyectó que la recaudación de Ganancias de sociedades pasaría de $34,3 billones a $31,7 billones con el cambio, una caída de magnitud que explica la alarma provincial (y también por qué el Gobierno evita comprometer compensaciones automáticas). No es una contradicción menor: muestra que el costo fiscal puede variar según supuestos, timing y base de cálculo.


  • La Casa Rosada apuesta a evitar un bloque federal unificado y negociar provincia por provincia.


En ese marco, los gobernadores “dialoguistas” ya habían ido a plantear el problema cara a cara. Ámbito informó que Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil se reunieron con Santilli y reclamaron compensación por la merma de fondos, incluso con alternativas como discutir otros tributos para aliviar el golpe. La traba no es ideológica: es presupuestaria.

En el oficialismo, en cambio, el cálculo es político. La Nación describió una estrategia de cierre de filas: sostener el dictamen sin cambios, impedir una foto de gobernadores en el CFI y llegar al recinto con el poroteo lo más “cerrado” posible. Para el Gobierno, ceder Ganancias sería abrir una puerta peligrosa: si se negocia la parte fiscal, se negocia todo.


  • La mesa política se reunió en Casa Rosada con Adorni, Karina Milei, Santilli, Caputo, Menem, Bullrich y Santiago Caputo para definir táctica parlamentaria.


La implicancia inmediata es que la reforma laboral dejó de ser solo un paquete de reglas de empleo: pasó a ser una disputa por recursos y mando político. Si el Gobierno sostiene el “todo o nada”, el escenario probable es una negociación áspera y fragmentada, con gobernadores midiendo costos fiscales y senadores midiendo costos políticos, especialmente en provincias donde la actividad no repunta y la recaudación viene ajustada

“Si el Gobierno insiste en bajar Ganancias sin compensar a las provincias y exige que voten el paquete completo, lo que está haciendo es concentrar recursos en la Nación y debilitar la autonomía financiera de los gobernadores.”