Sobre encuestas y relatos.


Como deciamos en notas anteriores, el mileismo construye un relato con el supuesto de que una mayoría estaría apoyando las políticas de ajuste y teniendo esperanzas de buenos resultados en un futuro.


El mileismo y sobre todo su pata mediática y su corte de periodista oficialistas hacen hincapié en el supuesto apoyo de la gente a las políticas de ajuste del gobierno.
Haciendo uso y abuso de las encuestas llegan a conclusiones equivocadas, pero que el mismo gobierno se auto convence de ese apoyo y claramente lo van alejando de la realidad. Lamentablemente muchos dirigentes opositores también compran ese discurso, que los limita y los ata a la suerte del gobierno.
La derechización del discurso político en la ultimas décadas fue un hecho premeditado, que por supuesto fue sembrando para el triunfo posterior de Milei, pero además fue construyendo un sentido común afín a los postulados del neo liberalismo.
De esta derechización también fue culpable mucha dirigencia peronista, que fue adaptando su discurso a los deseos e ideas del mercado. Esta confusión, de la cual ya Jauretche nos había advertido en los años sesenta, que no había que “ir al almacén con el manual del comprador, escrito por el almacenero.»

Las palabras conforman relatos y los relatos generan ideologías.
Esta confusiones ideológicas, que hacen que sectores de la progresía o del campo popular justifiquen la necesidad del ajuste pero hipócritamente critiquen las formas, explican ciertos comportamientos de la “oposición”. Discursean como opositores pero votan como oficialistas.

Encuestas y focus group

Mas allá que es cierto que todavía conserva un consenso importante, el mismo no es tan lineal como cree el gobierno y los medios afines. Como decíamos juntos van construyendo un relato de hegemonía de las ideas  neoliberales que no es tal.

En principio hay que tener en cuenta que el gobierno solo tiene seis meses de gestión, por lo tanto esta todavía en la luna de miel de todo nuevo gobierno. La ciudadanía, históricamente, siempre ha dado una chance de seis meses y hasta un año, dejando gobernar y esperando resultados.

En ese sentido la encuestas muestran una caída lenta pero persistente de la imagen de Javier Milei, pero también fuertes caídas en cuanto a la aprobación de medidas y políticas puntuales.

En estos días se divulgó una encuesta de la consultora Zuban Córdoba. La encuesta registró un leve descenso en el último mes de la imagen positiva de Javier Milei, ahora superado por Axel Kicillof y Leandro Santoro.

El sondeo nacional sostiene que la imagen negativa del Presidente subió a 52,7 por ciento en mayo, mientras que la negativa descendió levemente a 46,6 por ciento.

En tanto, la aprobación del gobierno nacional cayó casi un punto a 46,6 por ciento y la desaprobación subió a 53,2%.

En el capítulo económico, los números de Milei también están en baja. Un 74% de los consultados dice que «el ajuste lo estamos pagando todos» y un 65% dice que es falso que «los salarios empiezan a ganarle a la inflación», como sostuvo Milei.

En cuanto a la situación personal de los encuestados, el 82 por ciento de los consultados dice que no llega a fin de mes (41,2%) o que lo hace con lo justo (41,4), lo que explica que el principal reclamo al gobierno sea la suba de salarios.

En el capítulo de la imagen de los dirigentes sorprende que lidera Leandro Santoro con 50,4 por ciento, seguido de Kicillof con 49,2%. Después de Milei aparecen Patricia Bullrich, Victoria Villarruel y Cristina Kirchner.

Reforzando esta línea de análisis en estos días salió el resultado de un estudio basado en focus group donde se muestra que el aguante ante el ajuste de Milei esta llegando al limite. Según el estudio, el respaldo que mantiene el Presidente sobre sus votantes se debe en mayor medida a que la responsabilidad de la situación actual la hacen recaer en el gobierno anterior.

El focus group realizado por la consultora Proyección revela que el estado de ánimo de los argentinos oscila entre el agotamiento y la esperanza. Dicen que su límite de tolerancia al ajuste de Javier Milei está cerca de ser alcanzado y que hacen «malabares» para llegar a fin de mes.

Antonio Muñiz