Alak quiere sacar a los puesteros y poner en valor la principal plaza de La Plata

Se trata de la Plaza San Martín ubicada frente a la Gobernación, hoy destruida e intrusada por vendedores. Pondrán rejas.

La plaza -de poco más de 3 hectáreas- separa la Casa de Gobierno de la Legislatura bonaerense, dos edificios históricos de fines del siglo XIX. Todos los años, el primer día de marzo, el gobernador la atraviesa caminando para dar ante senadores y diputados su discurso de apertura de sesiones.

Los fondos para la obra llegarán a través del gobierno de Axel Kicillof. Pero el principal escollo está en los 300 puestos de venta ambulante que todos los días ocupan el predio. 100 de esos puestos acordaron con la gestión anterior constituir una feria americana para la venta de ropa usada.

Sin embargo, con el correr de los meses la situación se desvirtuó por completo. Ahora la venta callejera se extiende mucho más de lo autorizado y se pueden ver puestos de mercadería sin estrenar, recién salida de los talleres textiles. Incluso venta de flores.

Tenemos que ver cuántos vendedores son de la ciudad y hacer un plan de consenso. La plaza no es un lugar adecuado para ejercer el comercio.

La plaza está en un abandono total, las veredas rotas, el pasto seco, ropa tirada por todos lados y hasta colchones de gente que la intrusó y ahora vive ahí. El propio Kicillof se lamentó en una charla con Alak: «En todas las provincias y municipios la plaza principal está cuidada, acá cuando invito intendentes a la Gobernación me da verguenza», le dijo.

La Plaza San Marín de La Plata.

Para una gestión peronista como la de Alak el desafío es desalojar la plaza sin entrar en una batalla campal con los puesteros. Aunque es muy posible que la mayoría de los vecinos celebrarían que se recupere el espacio público, como ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires cuando Jorge Macri desalojó por la fuerza a los supuestos representantes de pueblos nativos que acamparon frente al Palacio de Tribunales en la Plaza Lavalle.

En el Municipio de La Plata tienen datos preliminares que indican que el 80% de estos vendedores que ocuparon ilegalmente la plaza no son de La Plata y llegan todos los días en tren desde el sur del conurbano. Se manejan a través de un grupo de Facebook donde alguien decide a qué punto de la capital provincial llegarán para vender lo que sea.

En el Municipio de La Plata tienen datos preliminares que indican que el 80% de estos vendedores que ocuparon ilegalmente la plaza no son de La Plata y llegan todos los días en tren desde el sur del conurbano.

Alak está decidido a recuperar el control del espacio público con un importante reordenamiento de la venta ambulante. «Tenemos que ver cuántos vendedores son de la ciudad y hacer un plan de consenso. La plaza no es un lugar adecuado para ejercer el comercio», dijo el intendente días atrás.

En los próximos días, el gobierno municipal comenzará a trabajar con ellos en una alternativa para desalojar definitivamente la plaza San Martín. Alak hizo algo parecido en 1994, cuando las veredas del centro de La Plata estaban desbordadas de vendedores ambulantes. La salida fue un predio en la periferia de la ciudad.

La idea es además enrejarla como hacen las principales ciudades del mundo con sus parques más emblemáticos. En el Municipio saben que la idea en ponerle rejas a las más de 3 hectáreas de la plaza puede acarrear alguna polémica en una ciudad que no tiene plazas valladas. El proyecto se completa además con la recuperación de otras dos plazas cercanas a Plaza San Martín, aunque menores en dimensión. Se trata de Plaza Italia y Plaza Rocha que también son ocupadas durante la semana por vendedores ambulantes.