La Argentina en el mapa internacional de la Economía del Conocimiento

Capacidades digitales, I+D y dinamismo emprendedor son clave para el impulso de la inserción en nuevas cadenas de valor.  Los servicios basados en el conocimiento (SBC) son el tercer sector de la economía que más exporta, después del complejo de la soja y la industria automotriz.


En un contexto marcado por alta inestabilidad económica y fractura geopolítica, los países encuentran en la adaptación y el poder transformador de la innovación factores fundamentales para construir un futuro más resiliente y sostenible. El sector de la economía del conocimiento es decisivo para revertir la dinámica de primarización de exportaciones que aqueja a nuestra matriz exportadora. La diversificación de cadenas de valor energética, litio, cobre y otros minerales estratégicos adquiere a través de la Industria del Conocimiento nuevas connotaciones en este paradigma ya consolidado.

La economía del conocimiento trae consigo una metamorfosis económica, un cambio que redefine las reglas del juego. Este enfoque se apoya en la innovación, la tecnología y el talento local. La extracción tradicional y el eventual desarrollo de fases de procesamiento quedan eclipsados y ceden su lugar a la creación. Las materias primas se transforman en bienes y servicios que tienen sus raíces en nuestros ecosistemas virtuosos.

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El desarrollo de este ecosistema impacta transversalmente en el resto de la economía. Estas actividades abren un abanico de posibilidades a todos los sectores productivos de nuestro país, que se refleja en un número creciente de empresas que desarrollan la economía del conocimiento como actividad complementaria.

Argentina es un líder regional en la economía del conocimiento.

¿Qué entendemos como economía del conocimiento? Es el conjunto de actividades que requieren un uso intensivo de tecnología y capital humano altamente calificado para generar valor y ofrecer a la sociedad nuevos productos y servicios, que pueden ser aprovechados por todas las ramas de la producción. Dicho en otros términos, es el capital intelectual al servicio de los descubrimientos científicos y la investigación aplicada, el agregado necesario y complemento diferencial a los recursos naturales de nuestra Argentina.

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La Argentina es líder regional en la economía del conocimiento. Empresas de origen argentino de la talla de Globant, Mercado Libre, Despegar, Olx, Auth0, Ualá, Vercel, Aleph, Tiendanube, Mural, Bitfarms y Satellogic convierten al país en el de mayor cantidad de unicornios tecnológicos por habitante de la región.

Aún sin conformar la categoría de unicornios, empresas líderes en innovación en sectores estratégicos son las que definen la naturaleza innovadora de este universo digital, de la que surgen estos unicornios: desde la biotecnología hasta la tecnología espacial, pasando por la industria agrícola, farmacéutica y financiera, Argentina cuenta con el 30% de las startups de deep tech en la región, compartiendo el liderazgo con Brasil.

Además, es el país mejor rankeado de América Latina en habilidades tech y ciencia de datos, con notables fortalezas en visualización y gestión de datos, programación estadística e ingeniería de software. Esto se debe en gran parte producto de la combinación de más de 35 centros e instituciones de investigación: la Argentina es el segundo país de América Latina que más invierte en I+D, una oferta formativa creciente, un sector privado pujante y sector público dispuesto a impulsar el desarrollo del sector.

La economía del conocimiento ya es un sector clave de la economía argentina en términos de exportaciones netas, empleo de calidad e innovación. Actualmente tiene un peso del 5,4% en el PBI y del 7,1% del total de las exportaciones de bienes y servicios -con cerca de US$8000 millones en 2022-, lo que lo convierte en el tercer complejo exportador del país.

Con alrededor de medio millón de trabajadores registrados con salarios hasta 84% superiores al promedio nacional, el sector se caracteriza por crear empleos de calidad. Además es uno de los sectores que muestran los mayores niveles de inversión en innovación de origen local como porcentaje de los valores exportados: cada millón de dólares exportado contiene un componente de innovación de origen local de aproximadamente US$50.000.

La economía del conocimiento es motor para la generación de empleo inclusivo y federal.
La economía del conocimiento como motor para la generación de empleo inclusivo y federal. En un territorio de extensión como el de la Argentina, los Servicios Basados en el Conocimiento (SBC) adquieren un rol clave en el desarrollo federal. En esta línea, el país ha tejido una red de ecosistemas SBC a lo largo y ancho de su geografía; la Red de Polos y Clusters TIC es un ejemplo, congregando a 23 entidades en 13 provincias en las que el denominador común es un capital humano formado, respaldado por una oferta educativa especializada y una infraestructura de conectividad confiable y de calidad.

El avance de la Economía del Conocimiento ha arraigado varios modelos y casos de éxito internacional, fomentando la colaboración intrasectorial y generando empleo de impacto en ciudades como Tandil, Mar del Plata, Mendoza o Posadas:

En Mar del Plata, se ha invertido en un Nodo de la Economía del Conocimiento con el objetivo de fomentar la exportación de productos y servicios TIC. En Mendoza, la industria del videojuego ha generado alrededor de 110 millones de dólares en un año, con un ecosistema general que agrupa casi 2000 empresas.
En Tandil, que ha emergido como el “Silicon Valley” argentino comenzó con 15 empresas y unas 300 personas en el mercado local de tecnología hace 16 años, ha evolucionado hasta reunir a más de 2000 profesionales en IT, alrededor de 60 empresas y más de 1100 alumnos inscritos para estudiar Ciencias Exactas, un récord histórico.
En Rosario, el fondo SF500, aceleradora de de startups basadas en ciencia, que cuenta con un fondo diseñado para invertir 300 millones de dólares, con el objetivo de aumentar el número de empresas de biotecnología en el ecosistema latinoamericano mediante la construcción, inversión y aceleración de 500 equipos científicos.
También con sede en Rosario y focalizado en la rama biotech se encuentra el Polo Tecnológico de Rosario, institución pionera en la articulación público – privada en el ámbito de las plataformas de innovación. Más de 110 empresas socias de los sectores software, telecomunicaciones, bioingeniería, biotecnología, ingeniería, entre otros, se integran para fomentar esta plataforma con espíritu colaborativo y estimular el crecimiento y la capacidad exportadora de las Empresas de Base Tecnológica.
En la provincia de Misiones con su recientemente inaugurado “Silicon Misiones”, este proyecto recrea la experiencia de lugares como Silicon Valley en California, Silicon Oasis en Dubai y Silicon Wadi en Israel. Mediante la creación de polos de innovación, capacitación e inversión, se impulsa activamente el desarrollo de ecosistemas empresariales basados en tecnología.
El caso más reciente se ubica en la creación en 2023 de la Agencia Competitividad de Córdoba, nueva área diseñada para ampliar, de manera integral, las oportunidades de las empresas que conforman el entramado productivo de la provincia, a los fines de lograr mayores niveles de inversión, empleo, productividad, tecnologización e internacionalización, aprovechando las oportunidades que brindan las tres grandes transiciones globales: la energético-climática, la tecnológica-digital y la socio-demográfica
La economía del conocimiento como catalizador de la industria 4.0 y la digitalización – Pilares de la asociación estratégica con Alemania
Con US$150.000 millones de importaciones anuales, Alemania no sólo es el tercer mercado de destino para servicios basados en el conocimiento a nivel global, sino que existe una reconocida complementariedad con el potencial exportador argentino, en particular en los sectores de biotecnología, tecnología agrícola, farmacéutica y aeroespacial. De hecho, Alemania es un mercado crucial para las exportaciones biotecnológicas argentinas, que con una cifra anual de US$132 millones ya representa un 15% de las exportaciones totales a aquel país.

La magnitud del flujo comercial e importancia del sector para ambos países contribuyó al establecimiento de las primeras oficinas de German Accelerator en Latinoamérica en Buenos Aires, como plataforma para el fomento, scale-up, internalización y capacitación de los actores del ecosistema innovador. Este programa es una nueva valiosa herramienta tanto para las startups alemanas como argentinas con intención de explorar las oportunidades de negocio en los respectivos mercados de destino.

Alemania representa para Globant un desafío y una oportunidad
Con su expansión europea, Globant vuelve a demostrar su capacidad para marcar rumbos posibles para toda la industria del conocimiento en la Argentina. El ejemplo del unicornio surgido en el bar céntrico de Buenos Aires representa un verdadero salto cualitativo: nada menos que la capacidad del ecosistema de la innovación de la Argentina para proveer soluciones tecnológicas de punta y competir como uno más en los mercados más sofisticados y exigentes del mundo. El próximo 24 de enero abrirá sus oficinas en el distrito innovador de Kreuzberg, en el corazón de Berlín.

Dada la magnitud y relevancia del mercado alemán, el desarrollo de las principales ferias y plataformas internacionales en materia de startups, fintechs y biotechs tienen como destino este país. Euro Finance Week, Frankfurt Digital Finance, Bits and Pretzels Arena 2036, Agritechnica y Automechanika son los principales centros de encuentro entre desarrolladores de soluciones tecnológicas y demandantes de los principales sectores industriales alemanes y europeos.

Nuestro desafío es desempeñar un papel catalizador en la promoción del desarrollo intelectual y actuar como un vector hacia una integración cualitativa del país en nuevas cadenas de valor, vinculadas con la energía, los minerales críticos, la biotecnología y la agricultura sostenible.

Visibilización de capacidades y amplificación de oportunidades. Ese es nuestro Norte y aporte para la competitividad demostrada y el efecto multiplicador de este ecosistema que hoy se extiende a nivel internacional.

El autor es diplomático, embajador de la República Argentina en Alemania