1. Las medidas anunciadas por el ministro Caputo son coherentes con los anuncios previos del presidente respecto a que los meses próximos serán de alta inflación y recesión: estanflación.
  2. También son demostrativas del fracaso de las giras por EEUU, que incluyeron reuniones con banqueros y funcionarios del gobierno y del FMI en busca de fondos externos frescos. A tal punto es así, que el nuevo gobierno tuvo que salir de urgencia a pedir a China su apoyo para reprogramar el vencimiento de la cuota de u$s 6.000 millones del swap vigente, después de haber denostado a ese país y a su gobierno durante toda la campaña electoral.
  3. Resulta claro que dichas medidas provocarán el efecto deseado por el gobierno en materia fiscal, ya que la alta inflación que se está induciendo permitirá la licuación del gasto público. Adicionalmente, al no aumentar la tasa de interés se reducirán los depósitos en pesos, en términos reales, lo cual también es funcional a la posible eliminación de las LELIQS, en una segunda etapa.
  4. También es evidente que el ajuste ortodoxo que se anunció – que es un ajuste contra la gente y no contra la casta – llevará a que los ganadores sean los grandes exportadores (por la devaluación sin incremento de las retenciones), los financistas (bancos y fondos por el manejo de la deuda que no se ha tocado y por la creación de nuevos bonos como el BOPREAL) y los grandes grupos económicos (por la liberación absoluta de precios).
  5. Y los perdedores, los mismos de siempre: la mayoría de la sociedad con ingresos fijos, con changas, los jubilados, pensionados y los que reciben planes sociales. Con el 44% de la población en situación de pobreza según el último informe del Observatorio de la UCA, el impacto de estas medidas elevará este número considerablemente.
  6. A su vez, una de los pocos aspectos a destacar de la gestión económica del gobierno de Alberto Fernández es que se mantuvo el empleo y se generaron nuevos puestos de trabajo, si bien con remuneraciones por debajo de los valores de la canasta básica. Con la implementación de las medidas anunciadas es de esperar el cierre de empresas, especialmente de establecimientos industriales y de PYMES, la reducción de las plantillas de las grandes empresas, la caída del empleo en el comercio y la construcción, y con ello el aumento del desempleo y la exclusión social.
  7. La lógica económica que impera detrás de las decisiones aprobadas es la misma que la de otros períodos donde se implementaron ajustes similares para bajar la inflación: (Dictadura, Alfonsín, Menen, Macri) y que es impulsada por el FMI: elevan los precios de la economía a un nivel que estanca o disminuye la demanda agregada, con lo cual bajarían los precios. Esto nunca se verificó en la realidad. La mayoría de esos planes de ajuste ortodoxo que se aplicaron previamente en nuestro país, terminaron con revueltas sociales, grandes devaluaciones, precios cada vez más elevados y ampliación de los niveles de pobreza e indigencia.
  8. Por supuesto, como era de esperar y aunque nadie lo mencione explícitamente, estas medidas tienen como principal objetivo preparar el terreno para que el año próximo, cuando comience la liquidación de la cosecha a partir de abril, se pueda contar con los dólares necesarios para pagar los vencimientos de la deuda externa, que resulta apremiante el año próximo:

VENCIMIENTOS DEUDA  EXTERNA PUBLICA Y PRIVADA

 

  1. En relación a los anuncios sobre recortes en el gasto público hay algunos que tienen bajo impacto como el cierre de Ministerios, Secretarías, Subsecretarías y Direcciones, o la cancelación de los contratos de quienes ingresaron en el último año, pero hay otros de fuerte impacto: la finalización de las transferencias a provincias, la quita de los subsidios a la energía y el transporte y la paralización de la obra pública nueva. Estos 3 rubros pueden alcanzar entre el 2% y el 2,5% del PIB.
  2. Con respecto al mercado cambiario, se dejaron de lado las alternativas que se venían barajando como la dolarización y el levantamiento del cepo, para mantener el mismo esquema vigente con una devaluación del tipo de cambio oficial del 118%, fijando el mismo en $800.
  3. A ese valor debe adicionarse el Impuesto Pais que lleva el dólar tarjeta/turismo/ahorro a $1312.
  4. Los precios de los alimentos y de los bienes básicos de uso familiar (higiene personal, limpieza y remedios) ya han registrado incrementos que en promedio ya han alcanzado el 40%. En algunos casos, como los precios de los derivados del trigo o del girasol, que estaban protegidos por fideicomisos, han dado saltos mayores, llegando incluso al 100%
  5. Esto configura un panorama inflacionario del entre el 20% y el 30% para los meses de diciembre, enero y febrero.
  6. El mantenimiento de los valores nominales, de los salarios, de las jubilaciones y pensiones y planes sociales (Potenciar Trabajo) preanuncia una caída en términos reales de una magnitud sin precedentes. Se desconoce si esto afectará al sector privado también o estos continuarán con los ajustes trimestrales pautados en paritarias anteriores. Asimismo, se desconoce si el gobierno permitirá el llamado a nuevas tratativas en este aspecto para cubrir el año 2024.
  7. Por otra parte, se levantaron las SIRA (la autorización previa para importar) y se incrementó el Impuesto Pais del 7,5% al 17,5%, lo cual lleva el dólar para importar a $940 ($800 del dólar oficial más $140 del impuesto), con el consiguiente impacto negativo sobre el nivel general de precios.
  8. A su vez, se aplicarían nuevamente como en la época de Macri, retenciones a las exportaciones industriales y a las economías regionales, en esta oportunidad del 15%, afectando a la producción de las provincias y a productos agropecuarios como la carne y la leche. Ello disminuye el beneficio de la devaluación que estos sectores recibirán, aunque este aún sigue siendo importante.
  9. Como paliativo para la situación social solamente se anunció el aumento del 100% de la asignación universal por hijo (AUH) y el 50% para la Tarjeta Alimentar.
  10. No hubo anuncios para los jubilados, aunque en el Cuadro de recortes informado por el Ministerio de Economía se incluye el ajuste en este rubro, seguramente con la suspensión de la movilidad jubilatoria establecida por Ley.
  11. Se encuentra en análisis el regreso del Impuesto a las Ganancias para la 4° Categoría (salarios).
  12. En el Cuadro distribuido posteriormente por el Ministerio de Economía, se muestran los impactos de estas medidas en términos del PBI. Para lograr llegar al déficit fiscal cero se debe reducir en 5,2% del PBI que es el nivel actual, compuesto por un 3% de resultado negativo y por un 2,2% de pago de intereses de la deuda.
  13. Para lograrlo deberá ejecutarse lo siguiente:

22. Puede apreciarse que todavía no hay información oficial respecto a la eliminación de la movilidad jubilatoria ni a la reversión de la eliminación del Impuesto a las Ganancias de la 4° Categoría.

23. Tampoco se hace ninguna mención en relación al aumento que se producirá en el peso de los intereses de la deuda pública, que mayoritariamente es en dólares o ajustada por esta moneda, ya que con la abrupta devaluación se necesitarán más pesos para pagar los mismos dólares.