El primer «grito de guerra» lo vociferó el reelecto gobernador bonaerense cuando le tocó cerrar su discurso de asunción de su segundo mandato. “Viva la justicia social, carajo”, dijo, para concluir su alocución en la que trató de dejar claro que la Provincia más importante del país se va a regir por ideales que están en las antípodas de la legislación que pretende implementar Milei.

La primera decisión concreta se comenzó a materializar este viernes cuando la Legislatura bonaerense aprobó una reforma tributaria progresiva que grava con mayor porcentaje a los contribuyentes más ricos. La semana anterior la gestión Kicillof había logrado también la aprobación de la creación de una empresa provincial de insumos médicos. Una vez conseguido el objetivo político de las votaciones en el Legislativo, Kicillof pasó del hecho al dicho y salió a disputar el sentido común que intenta imponer Milei. Este viernes el gobernador tildó de “vago” al presidente por intentar gobernar por DNU en lugar de trabajar en el debate y la construcción de consensos con la oposición. «Siempre es más fácil firmar un decretazo y una ley que dedicarse a laburar y generar más trabajo e industria, así que los que se dicen eficientes son bien vagos porque los decretos se los escriben otros», lanzó, durante una inauguración en el Parque Industrial de Florencio Varela.

Otro dirigente que esta semana salió a disputar la arena pública fue Juan Grabois. El presidente del Frente Patria Grande participó junto a su partido y organizaciones sociales de la movilización de la CGT a Tribunales, donde se presentó el amparo judicial que lleva la firma de la central obrera para que se declare inconstitucional el DNU. Bajo el sol del mediodía del miércoles, tras un breve acto que tuvo de escenario la base de un camión, al que sólo se subió una locutora a leer un documento firmado por los sindicatos, Grabois se plantó ante las cámaras y micrófonos arremolinados tras las palabras de Pablo Moyano, Héctor Daer y Omar Plaini. Allí el dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), que representa a los sectores informales, logró captar la atención de los trabajadores formales sindicalizados que rodearon a Grabois cuando respondía una a una las preguntas de los movileros, escenario improvisado para poder bajar línea.

Desde allí Grabois también aprovechó para denunciar la falta de intervención de la dirigencia del peronismo. Señaló de manera acusatoria al expresidente Alberto Fernández y al excandidato de Unión por la Patria Sergio Massa. “¿Dónde están los partidos de Unión por la Patria? ¿Dónde están nuestros dirigentes? ¿Dónde está el presidente del PJ, exresidente de la Nación? ¿Dónde está nuestro candidato, que yo voté, Sergio Massa? ¿Dónde están senadores y diputados de Unión por la Patria que tienen que venir a poner la cara?”, cuestionó.

El dirigente de UxP que sí salió a marcar la cancha fue el diputado Máximo Kirchner. En dos reportajes, el presidente del PJ bonaerense, que había hecho un primer encuentro la semana pasada, sostuvo: «Lo que queda claro acá es que gobierna Mauricio Macri. Cuando uno mira todo esto y ve que (el asesor, Federico) Sturzenegger había preparado para Bullrich el DNU, cuando se recuerdan los dichos de Macri diciendo que haría lo mismo más rápido, lo que se ve es una presencia preponderante del expresidente”. Kirchner sostuvo que Milei llegó a la presidencia porque la dirigente del campo popular con más apoyo está proscripta, y fue más allá al asegurar que mucho voto de Milei hubiera optado por Cristina Fernández.

Por último, otro gobernador que se paró de manos contra la brutal intentona neoconservadora del flamante gobierno nacional fue  el riojano Ricardo Quintela, quien logró ingresar una “acción declamativa” ante la Corte Suprema contra el DNU. El tribunal integrado por dos redactores de la Constitución de 1994, (Carlos Maqueda y Horacio Rosatti) será interpelado por otro constituyente de la Carta Magna, Eugenio Zaffaroni, junto con el abogado Gustavo Ferreyra. La respuesta fue que los cortensanos aceptaron tratar la  “acción declarativa” luego de la feria judicial de enero.

La decisión del gobernador se evalúa como positiva ya que el tribunal más alto del Poder Judicial – el único habilitado para tratar cuestionamientos constitucionales- recogió el guante y aceptó pronunciarse en febrero. Durante este mes los cortensanos podrán tomar la temperatura de la aceptación social de las reformas estructurales que quiere hacer Javier Milei, parado desde el vértice del poder institucional. Habrá que ver cuánto poder habrá construido la oposición para entonces. «