Evo Morales se postula a Presidencia


Evo Morales confirmó esta semana que volverá a postularse a la presidencia de Bolivia, país que gobernó entre 2006 y 2019. Según el ex jerarca, lo hace porque lo obligan.

 


«Me han obligado, claro, la gente quiere, pero me están obligando, tanto contra Evo, la derecha, el Gobierno, el imperio», sostuvo Morales. Quien agregó que el gobierno actual tendría un plan «para defenestrarnos con procesos políticos, incluso eliminarnos físicamente. Por eso, hemos decidido aceptar los pedidos de nuestra militancia y de tantas hermanas y hermanos para ser candidato a la presidencia de nuestra querida Bolivia».

La decisión, que más allá de la retórica victimista era esperada por todo el país, tiene dos elementos de fondo. El primero, la ambición de poder que ha marcado a Morales desde que llegó a la presidencia. Vale recordar que estando en el gobierno, Morales quiso reformar la constitución que él mismo había impuesto, para poder postularse a un cuarto período de gobierno consecutivo. Al fracasar ese intento, de todas formas se presentó apelando a un tecnicismo legal, en unos comicios que terminaron en denuncias de fraude, protestas masivas, y su eventual fuga del país. Un llamado a nuevas elecciones determinó la victoria del partido de Morales, el MAS, y el arribo a la presidencia de uno de sus asesores más cercanos, Luis Arce. Pero desde entonces, la relación entre ambos se ha deteriorado hasta el quiebre total.

Y aquí entra el segundo elemento: Morales no ha podido aceptar que Arce tomara cierta independencia desde el gobierno, y no fuera apenas una polea de transmisión de sus deseos. Por eso, lleva meses enfrascado en una campaña de descrédito al presidente Arce, y de denuncias de todo tipo color contra el mismo; desde vinculaciones con la narcotráfico, a denuncias de intento de asesinato en su contra.

La pelea entre ambos ex aliados ha recrudecido de cara al congreso del partido oficialista, el MAS, que tendrá lugar en Cochabamba la semana próxima. El presidente Arce ya ha dicho que no participará del evento, denunciando que se habría reducido de manera inaceptable el peso de las «organizaciones sociales» en la estructura del partido. Por su parte, los sectores oficialistas afines a Evo Morales dicen que Arce se «autoexpulsó» del MAS, al desistir de participar en su congreso. La gran pregunta que se deberá responder en los próximos meses es hasta dónde puede escalar esta pelea entre Morales y Arce, y si la división que genera en el oficialismo, es la puerta que se abre a la oposición para lograr un cambio de gobierno sostenible en Bolivia.