Luis Barrionuevo le armó una fiesta a Javier Milei, pero lo plantó


Fue en Costa Salguero. El liberatrio tampoco lo nombró. Confirmó a Ocampo en el Banco Central, anunció su ministro de Infraestructura y le contestó a Rosatti.

Si bien la presencia de Barrionuevo no había sido confirmada ni desde el equipo del gastronómico ni desde La Libertad Avanza, entre los asistentes había cierta expectativa en que al menos se sentara a escucharlo. No ocurrió. Los voceros de Milei negaron que se tratara de un evento de recaudación. «No es así. Nunca estuvo previsto», remarcaron.

Al ritmo de la banda La Beriso -ya no de La Renga-, Milei arribó poco después de las 20 al salón Golden Center ante un público que mezclaba empresarios, dirigentes gremiales e integrantes de las listas de La Libertad Avanza. «Si mejoramos nuestra fiscalización y logramos que más gente vaya a votar, no le queden dudas de que vamos a tener un Viva la Libertad carajo!», agitó Milei, vestido de traje, a modo de conferencia, sin las camperas de cuero que luce en las caminatas.

La charla tuvo su repetido diagnóstico de la historia económica, para concluir con su plan de gobierno y, entremedio, confirmar algunas primicias sobre el gabinete que lo acompañará si llega a la Casa Rosada, como la de Emilio Ocampo, el encargado de llevar adelante el plan de dolarización, quien es el elegido para conducir y «cerrar» el Banco Central.

«Para resolver el déficit fiscal, los políticos delincuentes se endeudan de una forma perversa. Es inmoral: la fiesta de hoy se las pasamos a las futuras generaciones. Cuando nos quedamos sin financiamiento, recurren a esta institución nefasta, que es el Banco Central. Algunos son malos, están los de Sudamérica, y está el de Argentina. Emilio, cerralo, por favor«, le pidió a Ocampo.

Milei destacó una vez más al gobierno de Carlos Menem como el único que tuvo estabilidad y pronosticó que, con el aumento de precios de los últimos meses, el país va «camino a la hiperinflación». «Lo increíble -insistió- es que alguien defienda tener un Banco Central». «Tenemos indicadores sociales peores que en 2001 y el desequilibrio del Central es similar a 1989. Están todos los elementos dados para tener la peor crisis de la historia», agitó.

Nuevo ministro y palos a Rosatti

Milei presentó por enésima vez su plan de gobierno con las cuatro generaciones de reformas (prometió no más de diez impuestos) y aprovechó la descripción para anunciar a un miembro del gabinete que diseña, además de apuntar contra sus dos enemigos de la semana, Juntos por el Cambio y el supremo Rosatti.

El flamante candidato a ministro es Guillermo Ferraro, quien ocupará la cartera de Infraestructura si hay gobierno libertario, con la misión de eliminar la obra pública e implementar un plan de iniciativa privada similar al que se aplica en Chile. Ferraro, que es además uno de los encargados de organizar la fiscalización para el 22 de octubre, tiene trayectoria en consultoría industrial, con años en la filial de KPMG. «Bienvenido a las fuerzas del cielo», lo recibió Milei.

El candidato de La Libertad Avanza acusó de «gatafllorismo» a quienes lo critican por tener proyectos a largo plazo. «En 35 o 40 años podemos alcanzar el nivel de Estados Unidos. Si quieren correr una maratón, siempre hay que dar el primer paso».

Milei no mencionó a sus rivales en la contienda presidencial, pero volvió a elegir a Juntos por el Cambio como sparring. Reprochó que le hayan criticado apoyar la baja del impuesto a las Ganancias en el Congreso. «Hablan de hiperinflación por votar una baja de impuestos, pero no bajaron el gasto. ¡Hay que ser hipócrita! Pero, bueno: están terceros cómodos», se burló.

El último tramo de su charla fue para defender el plan de dolarización. Aseguró que es posible liquidar el Banco Central rescatando los 40 mil millones de dólares con reservas y buscando captar los títulos, si bajan de precio. «Ven que hay fideos y tuco», ironizó, en alusión a la analogía que usó para criticarlo Carlos Melconián, economista de cabecera de Patricia Bullrich.

Finalizó con una respuesta al presidente de la Corte. «¿Qué pasa si yo imprimo plata y les quiero comprar cosas? Estaría robando. Para el señor Rosatti, robar está bien. Para mí, para todos los argentinos de bien, robar está mal».

Letra P | Mauricio Cantando
Por Mauricio Cantando
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