Aumenta la tensión entre Tolosa Paz y los movimientos sociales.

Un sector del Movimiento Evita  pide dejar los cargos en el gobierno. Alderete amenaza con romper y Grabois se cruzó a la ministra. Las organizaciones cortaron el centro porteño y lanzaron un plan de lucha.

Los piqueteros oficialistas se sumaron este viernes a un «piquetazo nacional» junto a organizaciones de izquierda, en rechazo a las bajas en los planes sociales definida por Tolosa Paz tras una auditoría de la AFIP que reveló irregularidades.

Las organizaciones coparon el centro porteño y el Puente Pueyrredón, y anunciaron un plan de lucha para la semana próxima. El dato más importante para el gobierno de Alberto Fernández es que la convocatoria estuvo liderada por el ultraoficialista Movimiento Evita y también por el MTE de Juan Grabois.

La ministra está muy presionada por la Justicia que la fuerza a avanzar con las bajas, mientras las organizaciones resisten: este viernes el fiscal Guillermo Marijuán la denunció por incumplimiento de los deberes de funcionario público por no haber dado de baja al todo universo de beneficiarios con supuestas irregularidades. Mientras la Justicia investiga más de 250 mil beneficiarios con irregularidades, Tolosa Paz dio de baja a poco más de 2000.

La situación está provocando fuerte tensión al interior de las organizaciones. En el Movimiento Evita, que lideran Emilio Pérsico y Fernando «Chino» Navarro, un sector pide dejar los cargos en el gobierno, lo que implicaría un quiebre político muy fuerte para Alberto Fernández.

El encargado de lanzar el pedido fue Gildo Onorato, el secretario gremial de la UTEP. «Vamos a definir cómo seguimos la semana que viene. No vamos a convalidar el ajuste del Gobierno. No nos sentimos parte de un gobierno que ajusta a los más humildes que son los que lo bancaron», le dijo a Clarín. «Mi posición es que deben dejar el gobierno», declaró sobre los cargos de Pérsico y Navarro.

En el Movimiento Evita, que lideran Emilio Pérsico y Fernando «Chino» Navarro, un sector pide dejar los cargos en el gobierno, lo que implicaría un quiebre político muy fuerte para Alberto Fernández

El Movimiento Evita es el principal aliado político con presencia territorial que tiene Alberto, pero en las últimas semanas ha empezado un lento giro y reconciliación con Cristina Kirchner. De hecho, Pérsico la visitó días atrás en su despacho y volvieron a hablar después de mucho tiempo.

Emilio Pérsico

Casi en el mismo sentido, el diputado nacional y líder de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Juan Carlos Alderete, volvió a poner en duda su continuidad en el Frente de Todos, «decepcionado» con Tolosa Paz.

«Vamos a salir a la calle, nos vamos a instalar. ¿Están buscando que diciembre explote? ¿Qué el Frente de Todos explote? Estamos pensando en salir del Frente», dijo Alderete en AM750. «No puede ser que se haga todo lo contrario a lo que anuncian», agregó el diputado, que ya desde la votación con el FMI viene marcando distancia del gobierno.

La tensión también quedó de manifiesto en un feroz cruce mediático de Tolosa Paz con Grabois, mientras la ministra le intentaba explicar las bajas de planes. «Si la AFIP me dice que hay 3.000 personas que tienen autos de menos de 10 años de antigüedad, no le puedo liquidar porque estaría incumpliendo los deberes de funcionario publico (…) el programa tiene una norma y esa norma hay que cumplirla», afirmó.

«¿En algún lado de la norma decía que la gente no puede comprar dólares? Porque yo tengo un montón de gente con nombre y apellido que no va a cobrar este mes porque a alguien se le ocurrió que no podía comprar dólares», la cruzó Grabois.

Tolosa le respondió que no puede tener ninguna lista porque ni siquiera el Ministerio la tiene. «O tiene una bola de cristal, que yo no tengo, o claramente está diciendo cosas que no son ciertas», lo chicaneó. «El Ministerio pasó la nómina, a todas las organizaciones, de todas las personas que estaban suspendidas o dadas de baja. O sea, si no puede controlar lo que pasa en el Ministerio… no sé, que sé yo, problema de Tolosa Paz», respondió Grabois, que hoy también la criticó por tomar decisiones «desde Puerto Madero.