Álvarez Agis: “La peor opción es una devaluación”

El economista que escucha el superministro traza el rumbo a seguir. El «ajuste» de Guzmán, la inflación y el no al plan de estabilización.

 


“¿Cómo la ves?”, le preguntan todos los días al economista Emanuel Álvarez Agis. Después de haber sido viceministro de Economía durante la segunda presidencial de Cristina Fernández de Kirchner, vive de esa pregunta: asesora desde su consultora, PxQ, al empresariado, a bancos y a fondos de inversión sobre el rumbo económico para que puedan tomar las mejores decisiones para sus finanzas.

Le responde la misma pregunta a la política «de los dos lados de la grieta», aclara quien sonó varias veces para ser ministro. Sin embargo, por estos días se lo señala como el economista al que escucha Sergio Massa, el nuevo superministro, para planificar la gestión económica.

“Es público que tengo buena relación con Sergio y le dije todo lo que opino del momento, lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer, pero le pido que no me cuente lo que va a hacer porque sería irresponsable de su parte y, además, no me llama nunca más”, dice como forma de aclarar que mantiene cierta distancia con toda la dirigencia.

Sin una mirada dramática de la situación económica, pero en alerta, sobre todo, por la espiralización de la inflación, ofreció una charla en La Usina Social, un centro cultural-político dirigido por el socialismo santafesino en Rosario, a la que asistió Letra P. “¿Por qué agarra Massa? ¿Por un plan económico? Capaz que sí, pero es primariamente un político y los políticos ven un hueco y lo llenan. Los economistas le hacemos ole”, sostuvo en un tono locuaz que mantuvo durante una hora y media de conversación.

Guzmán y el no ajuste

El exviceministro llegó a la conclusión de que la salida de Martín Guzmán terminó teniendo un fundamento político y que no fue por un supuesto ajuste rechazado por el kichnerismo. “En el primer semestre -explicó-, la inversión creció en términos reales 15%, las exportaciones, 8% y el gasto público, 12%. No hay forma de explicarle a un alumno de economía que eso es un ajuste. Es una expansión demencial porque está todo para arriba; vos lo tirás más arriba y, como está todo tan arriba, te estás quedando sin dólares. Entonces, no sé por qué lo echaron a Guzmán, pero por hacer un ajuste no fue”.

 

Luego insistió: “No sé qué pasó. Hubo expansión del gasto. Es incompatible con el acuerdo con el Fondo, que no pidió un ajuste, pidió expandir el gasto menos de lo que crece el PBI para que lo licuaras un cachito en términos del PBI. Te dio un ticket gratis. Por eso, mi impresión es que tiene una explicación política”.

 

Inflación y devaluación

Según Álvarez Agis, “dada la dinámica interna del FdT, una devaluación es la peor opción”. “Es hacer a la mayor parte de los actores económicos más pobres en dólares. Si sale bien o mal, se sabe el día después: devaluar es que alguno se coma el ajuste. No se dice así, pero es así”, abundó.

En marzo, cuando hubo una aceleración de la inflación, “los componentes del Frente de Todos, para seguir siendo un frente, empezaron a pedir plata y el gasto se transformó en un barrilete”, explicó y dio el ejemplo de los gobernadores, quienes, con superávit incluido, igual pidieron recursos bajo el pretexto de que, si no, rompían el FdT. Les dieron lo que pedían. Una demanda y una respuesta similares ocurrieron con los movimientos sociales.

 

El gran problema, sostuvo, es que Argentina puede vivir con entre 25 y 30 puntos de inflación, que es el promedio 2010-2018 que “cruza la grieta”. “Después, cuando tenés un quilombo se va a 50%, cuando pasa el lío vuelve al 30% promedio: 22% cuando tenés que ganar elecciones, 40 cuando tenés que corregir. Pero, por la pandemia, volvimos al 50% y te cayó Rusia-Ucrania y eso es un escalón más arriba”, distinguió. “No sé dónde vuelca, quizás no vuelque. El problema de cuando la economía aprende a defenderse de la inflación -advirtió- es que cualquier shock inflacionario te cambia de escalón”.

 

Dólar y déficit 

“No está barato el oficial, sino caro el otro. El Gobierno, producto de sus internas, hizo que el programa económico fuera el programa con el Fondo. El programa económico es otro. Al Fondo no le importa la inflación de 100 o 40, quiere cobrar”, sostuvo el economista.

 

Según explicó, Argentina tendrá este año dos o tres puntos de déficit si no estalla todo. “Los subsidios serán en el mismo porcentaje del déficit. Medidos por línea de pobreza, la tarifa social es un punto del PBI. Si dejaras de subsidiar al tipo que no lo necesita, tendrías un punto de déficit y se dejaría de discutir el ajuste, el equilibrio, etc., ya está”.

 

 

EN PRIMERA FILA, FIGURAS DEL PS COMO CLARA GARCÍA Y JOAQUÍN BLANCO ESCUCHARON ATENTAMENTE AL ECONOMISTA

 

Plan de estabilización

Álvarez Agis cree que nadie quiere probar con un plan de estabilización porque “termina mal”. “No la veo a un año y medio de las elecciones”, dijo y argumentó que, para que funcione y sea sostenible un plan semejante, el gobierno de turno debe dejar de lado las expectativas de las elecciones intermedias».

 

“La política se lleva mal con un plan de estabilización. Una razón es la Historia: hoy se sigue escribiendo por qué fracasó el Austral (NdR: la moneda instrumentada por el gobierno radical en los ’80). La otra razón, porque la estabilización es plata o mierda: sale muy bien o sale muy mal. Esto, en un país donde la mejor forma de ganar una elección es que el otro la choque económicamente”, explicó.

 

Facundo Borrego

Por Facundo Borrego