“Debemos construir nichos propios de investigación, desarrollo e innovación tecnológica en América Latina”

(Por Estefanía Cendón/ Especial Ciencia y Tecnología / Segunda Parte ) La directora de Info Social, Monitoreo y Evaluación del SIEMPRO, Verónica Sforzin, definió el contexto regional acerca de la soberanía comunicacional y tecnológica. Oportunidades de desarrollo local, el rol de la UNASUR y la CELAC, protección de datos personales y regulación del espectro digital en agenda. “La conjunción entre ciencia y tecnología permitirá generar un gran mercado interno latinoamericano”, aseguró.

 


Verónica Sforzin es autora del libro “Geopolítica de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Un análisis desde América Latina y el Caribe”. Ante un mundo bipolar en términos tecnológicos, con un claro dominio estadounidense y del “gigante asiático”, la especialista describió el panorama Latinoamericano con respecto a la soberanía comunicacional y tecnológica: “Frente a la crisis interna de Estados Unidos, incluso como una crisis estructural del capitalismo angloamericano, se presenta como una oportunidad para América Latina el poder avanzar en el desarrollo de lo propio”.

La socióloga destacó que uno de los desafíos es “poner en relación el desarrollo de la universidad pública en todo nuestro continente con los desarrollos que tengan que ver con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) en específico”. Asimismo, enfatizó la posibilidad de generar tecnología en función de los intereses latinoamericanos: “Hoy tenemos una posibilidad de desarrollar infraestructura, debemos pensar y actuar en función de la historia y los intereses de nuestros pueblos”.

Consultada sobre los organismos regionales que podrían encarar este proceso, Sforzin sostuvo: “La UNASUR y la CELAC son las grandes herramientas y organismos regionales que sí permitirían una conjunción de intereses. Al nuclear una gran cantidad de países es central que desde allí se piense el modelo tecnológico latinoamericano”.

Acerca de los esquemas crecientes de concentración y monopolización de la comunicación, la funcionaria sostuvo la necesidad en América Latina de leyes actualizadas con respecto a la protección de datos personales. “Las corporaciones de tecnología utilizan los datos de nuestra población sin ningún tipo de regulación”, detalló. También hizo referencia a la regulación del espectro digital: “La regulación es esencial para que no se imponga la ley del mercado, como sucede hoy con las grandes empresas como Google, Facebook, Amazon, Microsoft y Apple”.

MOTOR ECONÓMICO:¿En qué situación se encuentran América Latina y el Caribe en términos de soberanía comunicacional y tecnológica?

Verónica Sforzin: Tenemos graves problemas con respecto al avance en términos de soberanía, sobre todo a nivel tecnológico. América Latina hoy se enfrenta a grandes desafíos ya que en el mundo existe una bipolaridad tecnológica entre, por un lado, Estados Unidos y, por el otro, China. Esto engloba las cadenas de valor de la tecnología: redes sociales, hardware, fibra óptica y hasta satélites. Generalmente hablamos de empresas chinas o estadounidenses, no hay muchas más alternativas.

Frente a la crisis interna de Estados Unidos, incluso como una crisis estructural del capitalismo angloamericano, se presenta como una oportunidad para América Latina el poder avanzar en el desarrollo de lo propio. El gran problema que tenemos es la falta de herramientas de organismos regionales que nos permitan avanzar. Hoy la CELAC se está reactivando, pero cuesta, lo mismo sucede con la UNASUR. Si nosotros desarrollamos esos organismos regionales nos van a dar el plafón necesario para ir creciendo en términos geopolíticos y ser un actor de peso.

ME: ¿Qué desafíos que se abren a partir de este contexto?

VS: El desafío para estas organizaciones regionales es poner en relación el desarrollo de la universidad pública en todo nuestro continente con los desarrollos que tengan que ver con las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) en específico. También se puede hablar de otros desarrollos tecnológicos, pero debemos empezar a construir nichos propios de conjunción de investigación, desarrollo e innovación a nivel regional, no sólo por países.

Hasta 2015 algo se intentó realizar desde la CELAC, luego se vio interrumpido por los golpes de estado en la región y cambios de gobierno que impidieron lograr avances. Hoy tenemos una posibilidad de desarrollar infraestructura, la conjunción entre ciencia y tecnología va a permitir generar un gran mercado interno latinoamericano. Es el desarrollo de pequeñas y medianas industrias de la tecnología, de empresas que se encarguen de hacer la fibra óptica, satélites, software. Este conjunto de empresas de tecnología va a necesitar mano de obra latinoamericana, lo que lleva al desarrollo de un mercado interno.

Una tecnología que sea desarrollada en función se nuestros propios intereses latinoamericanos, no que sea una copia del modelo estadounidense o chino. Debemos pensar y actuar en función de la historia y los intereses de nuestros pueblos.

ME: ¿Cuáles son los bloques regionales más aptos para encarar este proceso?

VS: La UNASUR y la CELAC son las grandes herramientas y organismos regionales que sí permitirían una conjunción de intereses. Al nuclear una gran cantidad de países es central que desde allí se piense el modelo tecnológico latinoamericano.

Hay otros organismos como la Alianza del Pacífico que es un organismo regional desarrollado con propuestas liberales, en donde rige la libertad del mercado. La propuesta que tiene este organismo en términos de tecnologías es importar los servicios que nos ofrecen empresas como Google y vender muy barata la mano de obra científica a nivel local. Esto implica crear algunos nichos de producción, pero sin desarrollar la cadena de valor y la tecnología.

El Mercosur, teniendo en cuenta sus orígenes, es una alianza de intercambio comercial. Se queda corto con respecto a este objetivo, le falta una mirada más integracionista en términos culturales, ideológicos, de una construcción de soberanía.

ME: ¿Qué leyes necesitamos para enfrentar a los esquemas crecientes de concentración y monopolización de la comunicación?

VS: Necesitamos leyes que puedan, por lo menos, enfrentar una de las grandes líneas de trabajo que en los estados de toda América Latina deberían hacer hincapié y es la protección de datos personales.

En la Argentina contamos con una ley de protección de datos personales que es vieja en relación a las tecnologías, data de hace 10 años aproximadamente. Las corporaciones de tecnología, empresas privadas transnacionales que tienen peso en la región, utilizan los datos de nuestra población sin ningún tipo de regulación. Los estados y organismos nacionales deben desarrollar este tipo de leyes y deben ser cumplidas.

Así como fue importante la regulación del espectro radioeléctrico y radiofónico ahora también es necesaria la regulación del espectro digital, qué porcentaje de lo digital hay que dejar para que lo ocupen los medios comunitarios y no hegemónicos. Hay que legislar para que realmente tengan espacio en el mundo  digital, qué espacio se destinará a las agencias de los estados y cuál para lo privado. La regulación es esencial para que no se imponga la ley del mercado, como sucede hoy con las grandes empresas transnacionales como Google, Facebook, Amazon, Microsoft y Apple.