La carne se escapa cada vez más de la dieta nacional

Según el presidente de la Cámara que agrupa al sector, Miguel Schiariti, la reducción del consumo per cápita no es por el aumento de las exportaciones a China sino por la pérdida del poder adquisitivo y por los cambios de hábito en el consumo.

El último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y derivados de la República Argentina (Ciccra) registró que la demanda interna de carne vacuna en febrero fue un 10,5% menos que un año atrás, y contabiliza un consumo de 49 kilos de carne por persona al año, 20 kilos menos que en 2008; además de verificar un incremento del 15% de las exportaciones con respecto a enero de 2020, de las cuales un 75% fueron a China.

El presidente de la cámara, Miguel Schiariti planteó que no cree “que se recupere el consumo de carne vacuna en el mercado interno en los próximos años, el consumo viene decayendo desde hace mucho tiempo”.

Como ejemplos, explicó que en los años 80 se consumían 100 kilos de carne vacuna, alrededor de 7 kilos de pollo y 3 kilos de cerdo, exclusivamente de fiambre, por persona por año; y actualmente el consumo es de 49 kilos de carne vacuna, 49 kilos de pollo y 18 kilos de cerdo.

Para Schiariti, una de las causas es “la disminución del poder adquisitivo, que cada vez se deteriora más”, y el “segundo es el cambio de hábitos de consumo” ya que “hoy consumimos más proteína animal que en los 80 pero el de carne vacuna bajó de 100 kilos a 49, más del 50%”.

En términos internacionales, aclaró que “Argentina con 49 kilos sigue siendo el país de mayor consumo de carne per cápita, después está Uruguay con un número parecido al nuestro, después viene Estados Unidos con 35 kilos y Europa con 22 kilos”.

El informe del Ciccra destaca que en los primeros dos meses del año el consumo interno habría experimentado una contracción equivalente a 39 mil toneladas con relación a enero febrero de 2020.

“El mercado interno va a mantenerse con una oferta bastante menor que la del año anterior producto de que el aumento del ternero y del precio del maíz y la soja hacen que el engorde a corral haya disminuido; la ocupación en los corrales es del 50%, la mitad de lo que había un año atrás, y esto genera que la oferta de animales bien terminados para el consumo interno sea menor”, explicó a Va Con Firma Schiariti.

Y agregó que “si analizamos el primer bimestre de este año contra el primero del año pasado vemos que la oferta de animales de consumo fue del 10,5% menor a la del año pasado, esto genera que a pesar de la caída de ventas en el mercado interno los precios se mantengan más o menos estables, han aumentado en febrero alrededor del 5% al 6 % pero vemos que en marzo está bajando entre el 2 y el 3% en la primer y segunda semana”.

Schiariti indicó que “esto es producto de que la oferta es tan reducida, que a pesar de haber menor venta los precios se sostienen, si hubiera una oferta normal los precios se hubieran retrotraído de una manera significativa”.

“El crecimiento del valor del ternero sumado al aumento muy fuerte del maíz, 9 pesos valía en marzo del año pasado, 21 pesos vale hoy, hizo que el feedlot haya dejado de ser negocio y se fue dejando de producir a lo largo del año; el cuello de botella donde empezó a faltar hacienda fue en noviembre y diciembre donde fue muy fuerte la caída de la oferta de animales terminados”, completó.

Exportaciones y precios

En el informe, el Ciccra indicó que “en el inicio de 2021 el volumen exportado de carne vacuna se ubicó por encima de las 48 mil toneladas peso producto, la primera vez en la historia para un enero”, alcanzando un 14,7% más que en enero del año pasado.

De estas exportaciones casi el 75% se dirigió a China, y los ingresos por exportaciones de carne vacuna sumaron casi 200 millones de dólares en el primer mes del año.

“Las exportaciones aumentaron en volumen porque China demando más de lo que venía demandando, como a principios del año pasado las exportaciones habían sido bajas y después aumentaron y se mantuvo el ritmo de exportaciones de los últimos meses del año, este aumento se nota respecto de enero”.

Para Schiariti “no hay” relación entre el mercado interno y las exportaciones, y en el caso de “China, que se lleva 7 kilos y medio de cada 10 que exportamos, se exporta lo que llamamos carne para industria”.

“Están consumiendo proteína animal de una calidad inferior a la que consumimos en el mercado interno, son distintos productos que van a distintos mercados”, argumentó.

Y destacó que “los precios” entre exportaciones y mercado interno “están desacoplados en principio; si realmente quieren desacoplar los precios lo que debe hacer el Estado si piensa en serio en el consumidor y no solo en la recaudación, es sacarle impuestos, porque de cada 100 pesos que gastás en una carnicería, 40 son impuestos”.

Sobre el acuerdo de precios de la carne que lanzó el gobierno, Schiariti sostuvo que es “una campaña publicitaria, porque los argentinos consumimos el año pasado 189 mil toneladas de carne vacuna por mes y el acuerdo se hizo por 6 mil toneladas, no alcanza al 3% y los exportadores hicieron un enorme sacrificio pero no le llegó a nadie”.

En materia de precios al mostrador, el informe indica que en la zona metropolitana de Buenos Aires, “no fueron capaces de ajustar los valores de los cortes vacunos en igual medida” que los de la hacienda en pie, y durante febrero de 2021, en las carnicerías el promedio de los cortes vacunos registraron un aumento de sólo 1,1%; por lo que el precio relativo carne vacuna/hacienda en pie cayó 4,9% en relación al mes anterior.

“En la medida que las paritarias empiecen a funcionar, cuando se generalicen y el poder adquisitivo se recupere levemente, porque hoy se está consumiendo con precios nuevos y salarios viejos, se va a normalizar la oferta y seguramente tendremos un aumento de precios acompañando a la inflación”, explicó Schiariti.

Y agregó que “tanto el carnicero como el matarife irían recuperando márgenes” porque hasta diciembre, “el margen era del 20% y hoy apenas alcanza al 10%”.

En este sentido advirtió que “la carne va a seguir aumentando porque el combustible sigue aumentando, la logística es cara, hacen muchos kilómetros los animales para llegar a la mesa de los argentinos y esto sin ninguna duda aumenta los costos de distribución y siempre los paga el consumidor”.

diegocolao@hotmail.com