LA INTERNA DE LA UCR BONAERENSE Y SUS REPERCUSIONES EN LA PLATA

En un año electoral, los primeros movimientos de peso se están produciendo dentro de la Unión Cívica Radical. Las retrasadas internas previstas para el 11 de octubre, por el momento delicado que estamos pasando por la pandemia, tienen fecha para el 21 de marzo y son claves para el armado de Juntos por el Cambio.

La UCR, un partido próximo a cumplir 130 años y caracterizado por su fuerte tradición institucional, ejerce lo establecido en el Estatuto y la Carta Orgánica para dirimir la conducción en la provincia de Buenos Aires. A diferencia del 2018, en que hubo lista de unidad, esta vez disputarán dos listas que en los últimos meses tuvieron chispazos en distintas declaraciones que le ponen calor a la interna. Los resultados son esperados por los aliados del frente Juntos por el Cambio, ya que influirán de cara a las elecciones legislativas.

Por el oficialismo, la sucesión del actual presidente Daniel Salvador se presenta con Maximiliano Abad a la cabeza de lista. El diputado provincial y titular del bloque legislativo de Juntos por el Cambio se perfila como el favorito a ganar la contienda. Bajo el nombre Adelante Buenos Aires, la lista acumula las adhesiones de dirigentes nacionales de peso como Mario Negri, Luis Naidenoff, Ernesto Sanz, Gerardo Morales y Luis Brandoni, junto a otros legisladores nacionales y provinciales. Además, recibe el apoyo de 27 de los 32 intendentes bonaerenses radicales, numerosos concejales y funcionarios.

Por la oposición lidera la lista “Protagonismo Radical” el intendente de San Isidro Gustavo Posse. El dirigente, que desde 1999 gobierna el municipio de zona norte del GBA, cuenta con el impulso de los históricos dirigentes Federico Storani y Juan Manuel Casella, el sector de Martín Losteau “Evolución” y alfonsinistas bonaerenses.

Estos comicios no están exentos de tensiones. Se juega además el rol del radicalismo dentro del frente electoral. Es que no hay dudas en ambos bandos de que debe continuarse dentro del mismo.

En La Plata también se expresa la interna junto a los candidatos locales. Por el oficialismo se encuentra el diputado provincial Diego Rovella, con el apoyo del actual titular de la Junta Central Claudio Frangul y otros dirigentes importantes como Sergio Panella. Por la oposición se presenta el abogado Pablo Nicoletti, presidente del comité de la primera sección.

Los últimos días del 2020 Nicoletti disparó contra el oficialismo, luego de que se difundiera un presunto apoyo del intendente del Pro, Julio Garro, a la lista de Rovella. Criticó la supuesta intervención extrapartidaria y se la adjudicó a la falta de contacto con los afiliados.

Antes de despedir el año la campaña se trasladó a Mar del Plata con un fuerte despliegue en un distrito bastión del oficialismo. Desde allí un dirigente fue contundente al declarar que no se debía entregar a “saltimbanquis” el partido, en clara alusión a sectores de la oposición.

Como se ha dicho, esta interna es seguida de cerca por los principales socios en el frente del Pro y la Coalición Cívica. Desde las campañas, con más o menos insistencia, se llama a un mayor protagonismo en la toma de decisiones y, por supuesto, en el reparto de los principales lugares de las listas por las elecciones legislativas. Aquí el radicalismo y su estructura son fundamentales para sostener una armado de peso que dispute poder.

Hay una notable preocupación en el sector opositor, en las declaraciones de Posse, por sostener la necesidad de las PASO este año. Es que, de no realizarse, los acuerdos en las listas deberán realizarse entre los partidos, en donde la lapicera la tiene la conducción. Como sabemos, lo que suceda en el 2021 repercutirá en forma decisiva en el armado del 2023.

Desde el oficialismo se preparan para lo que viene,  “ en la formación de dirigentes para ganar mayores posiciones y en los nuevos liderazgos que van emergiendo en el centenario partido. Ideas renovadoras que se enmarcan en un proyecto colectivo y participativo con vocación de poder, con el diseño de políticas públicas de impronta radical”, según aseguran.

En dos meses el radicalismo definirá quienes dirigirán los destinos del histórico partido. Mientras la oposición fustiga con una situación del partido de “sumisión” dentro de Juntos por el Cambio, el oficialismo remarca el avance respecto de años anteriores al 2015 y se proyecta hacia adelante. En las evocaciones se coincide en la recuperación de la grandeza y los logros históricos que supo conseguir en otros tiempos, haciendo anclaje en la identidad del partido y remarcando el peso que hoy sigue teniendo. Junto a los dirigentes históricos y la juventud pujante que se forja en la actualidad, se preparan para los desafíos que vendrán de cara al futuro del radicalismo y de la política argentina.

 

Autor/a

Damian Ezequiel Mereles